Cómo suavizar los talones: Remedios caseros

Si todavía no sabes cómo suavizar tus talones, atenta a estos remedios caseros para recuperar la finura de tus pies. ¡Parecerán de bebé!

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    Cómo suavizar los talones: Remedios caseros

    Los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren en el día a día, pero no siempre les ofrecemos los cuidados que necesitan. Por esto, muchas veces nos damos cuenta de que nuestros talones están completamente agrietados. Si es tu caso y quieres repararlos por completo, te mostramos cómo suavizar los talones utilizando remedios caseros.

    Remedios caseros para suavizar los talones

    • Plátano. La simple pulpa de un plátano maduro va a ayudarte a recuperar la suavidad de tus talones. Aplícala sobre tus pies y déjalo actuar 15 minutos antes de enjuagarlo. También puedes combinarlo con aguacate para obtener un plus de efectividad.
    • Limón. Llena un recipiente con agua, escurre uno o dos limones dependiendo de la cantidad de agua e introduce tus pies durante unos 20 minutos. Repite el proceso a diario para obtener unos talones impecables.
    • Aceite de oliva y limón. El aceite de oliva es un remedio muy eficaz en belleza y, en este caso, no iba a ser menos. Empapa un algodón con él y pásalo por tus talones agrietados. Si quieres una reparación más profunda, empapa una gasa y déjala pegada a los talones durante unos 10 minutos. Cuando lo tengas, parte un limón por la mitad, frótalo en tus talones y espera otros 10 minutos. Una vez pasado este tiempo, enjuaga tus pies con agua.
    • Cebolla y limón. Parte una cebolla por la mitad y agrega una cucharada de sal sobre una de las mitades. Observarás un líquido que comienza a brotar sutilmente. Toma entonces la media cebolla y frótala en tus talones durante diez minutos. Cuando haya pasado este tiempo, lava tus pies con un champú hidratante.
    • Vaselina. La vaselina es muy eficaz contra las grietas, pero si se aplica de la forma correcta puede acabar siendo realmente milagrosa. Echa vaselina en tus pies por la noche, ponte unas medias de algodón y deja que actúe durante toda la noche. Al día siguiente tendrás los pies como los de un bebé.
    • Infusión de menta. Haz una infusión con menta y déjala enfriar hasta que se ponga tibia. Te recomendamos que la hagas utilizando mucha agua, ya que tendrás que verterlo en un recipiente grande en el que puedas introducir tus pies. Cuando la tengas, viértela en un balde o un recipiente similar y mete tus pies. Pasados unos minutos, ayúdate con una piedra pómez para eliminar las imperfecciones que puedas tener y, cuando acabes, deja secar tus pies al aire.
    • Glicerina y agua de rosas. Sabíamos que el agua de rosas era fantástica contra las marcas de acné pero, ¿es efectiva también contra los talones agrietados? La respuesta es sí. Mezcla agua de rosas con un poco de glicerina y aplícalo regularmente sobre tus talones o sobre todo tu pie. ¡Notarás la diferencia!
    • Aguacate y yogurt. Haz una mascarilla casera con aguacate y yogurt natural, aplícala en tus pies y déjala actuar durante una media hora. Cuando haya pasado este tiempo, enjuaga con agua tibia.
    • Manteca de cacao. Frota tus pies con cacao y cúbrelos con bolsas de plástico, aunque con cuidado de no apretar demasiado. Este truco es ideal si tienes poco tiempo, ya que se aplica por la noche y se deja actuar hasta el día siguiente.
    • Arroz. La exfoliación es un paso fundamental tanto en tu rostro como en el resto de tu cuerpo. Si quieres conseguir un exfoliante natural, muele un puñado de arroz, agrégale dos cucharadas de miel y otras dos de vinagre de sidra. Con esta mezcla obtendrás una pasta ligeramente espesa. Frótala en tus talones una vez a la semana durante mínimo un mes. ¡Tus pies rejuvenecerán!