Fijador de cabello casero: Cómo hacer laca en casa

Aprende cómo hacer tu propio fijador de cabello casero y evita los tóxicos de los cosméticos. ¡Nunca había sido tan fácil hacer laca en casa!

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    Fijador de cabello casero: Cómo hacer laca en casa

    Aprender a realizar bonitos peinados no sirve de nada si no utilizamos un buen fijador de cabello que nos permita lucirlo durante todo el día. La laca y diversos fijadores se convierten entonces en un producto indispensable. No obstante, a nadie le gusta utilizar continuamente productos químicos que pueden ocasionar problemas a la larga. Si quieres disfrutar de un peinado perfecto sin preocupaciones, no te pierdas cómo hacer laca en casa. ¡Te damos varias opciones para elegir el fijador de cabello casero que más se adapte a ti!

    Cómo hacer fijador de cabello casero

    Laca con azúcar

    Pon a calentar media taza de agua hasta llegar al punto de ebullición. Cuando comience a hervir, aparta la cacerola del fuego y añade dos cucharadas de azúcar mientras siga caliente. Es precisamente el azúcar lo que va a determinar el grado de fijación, por lo que en caso de no tener la suficiente fuerza que necesitas podrás añadir una cucharada más a la siguiente.

    Muévelo todo muy bien hasta que el azúcar se disuelva por completo y déjalo enfriar. Por último, y una vez la mezcla esté tibia, añade dos cucharaditas de alcohol o el zumo de medio limón y deja que enfríe por completo. Acaba vertiéndolo en una botellita con difusor.

    Laca con miel

    Para dar un olor muy dulce a tu fijador de cabello casero solo tendrás que hervir 100 ml de agua y añadirle una cucharadita de miel. Cuando se disuelva, añade dos cucharadas de azúcar y cuatro de alcohol o vodka. Una vez esté todo bien mezclado, viértelo en la botellita con difusor.

    Laca cítrica

    Si quieres un fijador de cabello casero rápido y fácil de hacer, únicamente necesitarás exprimir un limón, dos limas o media naranja en un cazo. Agrégale un poco de agua y ponlo a calentar hasta que hierva durante un par de minutos. Por último, déjalo enfriar, quítale la pulpa y otros restos con un colador y vierte el líquido en la botellita con difusor. Para conservarlo mejor únicamente deberás guardarlo en el frigorífico y aplicarlo cada vez que lo necesites. Además, te recomendamos que te decantes por esta opción en los meses más calurosos para darte un toque de frescura. ¡Te encantará el resultado!