Productos de belleza en los que no deberías gastar dinero

Identifica los productos de belleza que no valen la pena y huye de ellos. ¡Nunca más volverás a tirar el dinero!

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    Productos de belleza en los que no deberías gastar dinero

    Cuando buscamos un producto cosmético para eliminar nuestras imperfecciones o para mejorar el estado de nuestra piel, muchas veces tendemos a comprar los ya conocidos “productos milagro”, esos que nos prometen solucionar todos nuestros problemas pagando una pequeña cantidad extra. Sin embargo, muchas veces nos sale el tiro por la culata y nos topamos con un producto que, lejos de ayudarnos, resulta dañino para nuestra piel. Si quieres aprender a identificar en qué productos de belleza no deberías gastar dinero, ¡sigue leyendo!

    Productos de belleza que no debes comprar

    1. Productos básicos demasiado caros

    Tenemos asumido que un precio alto siempre va a corresponder con un producto de mayor calidad, y no siempre es así. Evidentemente siempre encontraremos una diferencia significativa entre productos del mismo tipo y diferente precio, pero lo cierto es que no es necesario gastar tanto en productos de uso diario, como pueden ser las cremas limpiadoras o las cremas hidratantes. Si tienes un problema específico, lo mejor es que compres productos destinados a ese problema en concreto, ya que las combinaciones que nos ayudan a ahorrar tiempo no suelen ser tan efectivas.

    2. Productos sin evidencia clínica

    A diario surgen tantos productos nuevos en el mercado que no es de extrañar que alguno de ellos no haya sido revisado como se debe. Son los ya conocidos “productos milagro”, cuyos ingredientes suelen proceder de materias primas tan codiciadas como los diamantes. Y es que, ¿qué daño puede hacernos algo de alto lujo? Pues, si no está clínicamente probado, puede acabar originando problemas en la piel, tales como la aparición de manchas.

    3. Productos con petrolato y lanolina

    Muchos productos cosméticos todavía cuentan con una base de petrolato y lanonina, especialmente en productos de limpieza e hidratación. Estas sustancias, lejos de ayudarnos a conseguir una mejor piel, obstruyen los poros desde su primer uso. De hecho, ni siquiera la hidratación es la que prometen, ya que únicamente crean el efecto óptico de hidratación por la película transparente que crean sobre nuestro rostro.

    4. Filtros solares químicos

    No todo el mundo lo sabe, pero existen dos tipos de filtros solares. En primer lugar, el protector solar físico, el cual crea una capa protectora sobre la piel para desviar los rayos UV cada vez que el sol incida en nuestro cuerpo. Por otro lado, y de modo más peligroso, tenemos el protector solar químico, un filtro que se introduce en las capas internas de la piel, absorbiendo los rayos UV y desprendiéndolos en forma de calor. Esta segunda opción no es para nada apropiada, especialmente para mujeres con pieles sensibles o propensas a la aparición de acné.

    5. Perfume no testado

    ¿Verdad que el perfume parece algo inofensivo? Pues todo lo contrario. Aquellas fragancias que no han sido testadas pueden no mostrar un efecto inmediato y visible sobre nuestra piel, pero la afecta de tal modo que con su uso podemos envejecer prematuramente. Es por esto que los establecimientos de perfumes de imitación o “a la carta” pueden resultar tan peligrosos. Lo mejor es optar por perfumes oficiales que han pasado los controles de seguridad, aunque puedan resultar ligeramente más caros. ¡No te equivocarás!