Ciclismo: Guía de seguridad para montar en bicicleta

Antes de salir a pasear con tu bicicleta, es importante revisarla según los pasos básicos de esta guía para montar en bicicleta. ¡No te la pierdas!

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    Ciclismo: Guía de seguridad para montar en bicicleta

    La seguridad en el ciclismo es fundamental para obtener una experiencia exitosa cuando nos ejercitamos al aire libre con nuestra bicicleta. Rodar en bicicleta, ya sea en el campo o en la ciudad, es una de las actividades físicas más recomendadas y saludables, pero es importante tener algunas precauciones antes de salir a montar la bici, incluso aunque sólo la vayas a usar para ir a por el pan. Tal vez somos un poco exagerados, pero si usas siempre tu bicicleta sin revisarla, es probable que puedas sufrir un contratiempo en cualquier momento. Seguir cuidadosamente los pasos de esta guía de seguridad para montar en bicicleta puede ayudarte a prevenir accidentes inesperados que pueden ser peligrosos sobre todo en caso de utilizarla en carretera.

    Convierte los pasos de esta guía en tu rutina de seguridad y siempre podrás salir a montar en bicicleta de forma segura y tranquila. ¡Toma nota!

    1. Revisa si el manillar está bien ajustado

    Un manillar flojo puede ser la consecuencia de un accidente, haciendo que gires de repente o te deslices sin control. Para revisarlo adecuadamente sigue estos pasos. Por supuesto, es necesario que tengas a mano un juego de llaves en caso de que tengas que apretar algún tornillo.

    • Revisa el tornillo vástago con los dedos, si está flojo, atorníllalo con una llave dinamométrica. Recuerda que debe quedar apretado pero no tanto como para que el manillar no pueda girar adecuadamente.
    • Sujeta el manillar y muévelo de un lado a otro y hacia arriba y abajo, para asegurarte de que esté bien.
    • Mantén la rueda delantera entre tus rodillas y dale un tirón a la barra para asegurarte de que está fija correctamente.

    2. Comprueba ruedas y radios

    En este paso debes asegurarte de que no hay temblores en las ruedas ni radios sueltos, pues pueden hacer que la bicicleta sea inestable durante el manejo y provocar una explosión peligrosa si el neumático corre sobre la pastilla de freno. ¿Qué debes hacer?

    • Pon tu bicicleta al revés o en una mesa de trabajo y gira cada rueda, usando las pastillas de freno como puntos de referencia para encontrar oscilaciones o movimientos de tambaleo en las ruedas.
    • En el caso de que encuentres alguna oscilación significa que los radios están sueltos. Apriétalos y haz otra comprobación para asegurarte de que ahora sí están en su posición correcta. Finalmente, sube en tu bicicleta y balancéate hacia todos los lados para corroborar que tus ruedas están en perfecto estado.

    3. Check de la presión de las ruedas

    Unas ruedas demasiado infladas son más susceptibles de pincharse en carretera, reventarse y pueden salirse del aro, provocando un accidente. Si no están lo suficiente inflados, corremos el riesgo de no mantener un buen control de la bicicleta. Además, puede ser el indicativo de un rotura de la rueda.

    • Utiliza un medidor de neumáticos o una bomba de la bicicleta con medidor incorporado para revisar que las ruedas tienen el punto exacto de aire.
    • Siempre deberás ajustar la presión del aire de las ruedas según la recomendación del fabricante, indicada en la pared lateral de la rueda.

    4. Comprueba el estado de tu casco

    Un casco en buen estado puede ser vital en tu protección en caso de accidente, así que también deberás revisarlo antes de salir a montar en bicicleta.

    • Asegúrate de que no tiene grietas y que el revestimiento interior está en buen estado. Aunque no lo creas, los cascos tienen fecha de caducidad, normalmente se ubica entre dos y tres años, dependiendo del uso.
    • Si no está en condiciones óptimas, lo ideal es que lo reemplaces lo antes posible.

    5. Revisa si las barras de suspensión están limpias

    Una suspensión limpia garantiza el funcionamiento correcto del amortiguador, por lo que es fundamental para evitar problemas en tu rodada.

    • En el caso de que esté sucia, con un paño húmedo suele ser suficiente. Además, es recomendable aplicar un producto lubricante específico de vez en cuando para garantizar su buen funcionamiento.

    6. Asegúrate de que la cadena esté correctamente engrasada

    Una cadena óptimamente engrasada te asegura el buen funcionamiento de la bicicleta y que te encuentres con situaciones que puedan crear accidentes, como que la cadene se atore y se salga.

  • Es un paso que no seguirás diariamente, pero si revisas que está engrasada siempre en tu rutina de seguridad sabrás el momento en que deberás lubricarla. Para ello, puedes utilizar ceras o lubricantes que encontrarás en las tiendas de ciclismo especializadas. Engrasa la cadena con un paño, así como los platos y el cassette.

  • 7. Prueba los frenos y cambios de marcha

    Si vas a hacer un recorrido largo o participar en una carrera es recomendable que antes de iniciar la ruta, te des un paseo sencillo para comprobar que los frenos y cambios funcionan adecuadamente.

    Ahora sí, después de hacer minuciosamente cada paso de la guía de seguridad, es el momento de salir a disfrutar de una buena rodada en bicicleta.

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