Técnicas psicológicas para adelgazar y ponerse en forma

Se necesita una gran fortaleza mental para seguir una dieta, adelgazar y conseguir ponerse en forma. Hoy te contamos las mejores técnicas psicológicas para hacerlo.

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    Técnicas psicológicas para adelgazar y ponerse en forma

    Empezar un plan de adelgazamiento basado en una alimentación adecuada y ejercicio puede llegar a convertirse en una verdadera batalla mental, en la que unas veces tu cerebro te anima a seguir y otras te auto-engaña para saltarte la dieta o no ir un día al gimnasio. Además, los factores psicológicos de miedo, frustración, vergüenza, falta de confianza… están siempre revoloteando en nuestro interior, de modo que el estado mental puede volverse un obstáculo real ante nuestros objetivos. Por eso hoy te ofrecemos estas técnicas psicológicas que te ayuden a continuar con tu plan de adelgazamiento y a ponerte en forma. ¡Toma nota! Foto: Pinterest.

    1. Infórmate sobre los riesgos de tu peso

    Puede que solamente estés buscando tonificar y bajar un poco de barriguita, puede que tengas un problema real de obesidad o alguna enfermedad por la que el médico te ha pedido que bajes de peso. Los motivos por los que decides ponerte a dieta pueden ser variados y más o menos prioritarios para ti y tu salud.

    Por eso, es importante que te informes bien de hasta qué punto influye tu peso en tu salud y comprendas las implicaciones que podrían tener no cambiar tu estilo de vida. Esto es fundamental para no perder tus objetivos durante el proceso.

    2. Mantente informada sobre lo que significa perder peso

    Sean cuales sean tus motivos para bajar peso, olvida dietas milagro y busca ayuda. La mejor estrategia que puedes tener para lograr perder esos kilos que necesitas es estar informada sobre cómo será el proceso real de pérdida de peso.

    Debes tener en mente siempre que necesitas que tu cuerpo esté balanceado energéticamente, por lo que dejar de comer o dietas sin supervisión no son nunca una buena opción. Además, es importante que conozcas los requisitos de esa dieta o plan de ejercicios, cuántas calorías debes consumir diariamente, en cuanto tiempo perderás los kilos que necesitas, etc. Tendrás mucha menos ansiedad si conoces todos los detalles de tu plan de adelgazamiento.

    3. Fija metas a corto y largo plazo

    Esto es fundamental para que no pierdas el rumbo. Si sólo te pones una meta a largo plazo del total de kilos que necesitas perder, probablemente no llegarás a lograrlo, porque el camino será largo y te desanimarás. Si, por el contrario, sólo te fijas objetivos a corto plazo, por ejemplo semanales o mensuales, corres el riesgo de perder de vista los motivos reales por los que comenzaste a adelgazar y esa meta principal de X kilogramos, de modo que en cuanto pierdas un poco de peso, te puedes llegar a conformar por lo animada que estás, y comenzar saltarte ciertos aspectos de tu plan de adelgazamiento, de manera que puedes entrar en una tumba metabólica.

    Por ello, lo más recomendable es mantener siempre a la vista tus objetivos a corto y a largo plazo, lo que te ayudará psicológicamente a motivarte plenamente constantemente.

    4. Compite contigo misma

    Desafíate a ti misma, hazte preguntas como ¿podrás lograrlo?, ponte metas mentales, quiérete y ve a por ello. Uno de los aspectos de la fortaleza mental es conseguir una buena autoestima. Cuando compites contigo misma de forma saludable, sin imponerte metas irrealizables, puedes ver por ti misma que puedes lograrlo, lo que puede llegar a incrementar tu motivación de manera espectacular, y dejar de lado los pensamientos negativos destructores.

    5. Sé amable contigo misma

    Se acabó el autodestruirte. Si eres capaz de ser amable con los que están a tu alrededor, significa que también puedes serlo contigo misma. Seguro que si conoces a alguien que un día se salta la dieta lo comprenderías y alentarías para continuar sin culpa. Lo mismo debes hacerte a ti misma. Quiérete. Disfruta de este aprendizaje que te llevará a tener hábitos de vida mucho más saludables e incluso tiernos contigo misma. Aprende a cocinar platillos nuevos que puedan gustarte, permítete un descanso mental en cuanto a tu peso, simplemente sigue adelante sin automutilarte.

    Tendrás momentos de indecisión, de frustración e incluso de enojo, pero también tendrás otros de alegría, sentimientos de orgullo y felicidad. En todos los momentos, positivos y negativos, sé amable contigo misma.

    6. Permite descansar tu mente y cuerpo

    Cuando estamos cansados, se antojan mucho más los alimentos ricos en grasas y azúcares porque aportan un estallido rápido de energía y tu organismo lo sabe, aunque tú no te des cuenta. Por ello, trata de sentirte descansada física y mentalmente. Duerme bien, las horas necesarias para levantarte con energía, practica algún tipo de meditación para calmar la ansiedad como Yoga Nidra, aleja el estrés por un tiempo, las situaciones estresantes en las que verdaderamente no necesites estar y las personas tóxicas. Si tus problemas de obesidad se deben a alguna cuestión psicológica, busca ayuda profesional.

    Recuerda que cuidarte y quererte debe ser el principal objetivo de tu proceso. ¡Ánimo!

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