Navidad 2016

20 consejos para que los niños coman bien

20 consejos para que los niños coman bien

Cuidar la alimentación es esencial a cualquier edad, y especialmente durante la infancia, etapa de desarrollo y crecimiento. Si quieres que los más pequeños de la casa coman bien y sigan una alimentación saludable, toma nota de estos 20 prácticos consejos para padres.

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    20 consejos para que los niños coman bien

    Aprender a comer bien y de manera equilibrada es algo fundamental desde la infancia. No siempre es fácil que acepten todo tipo de alimentos, por ello es importante inculcarles una serie de hábitos saludables a la hora de comer, porque la dieta que sigan marcará su desarrollo y crecimiento. Para ayudarnos con los más pequeños, sobre todo con las quisquillosos a la hora de probar nuevos alimentos, aquí tenemos los 20 mejores consejos:

    1. Planifica la lista de la compra y lo que guardas en los estantes: Si no hay comida basura en casa (patatas fritas, bollería…), será mucho más fácil que no caigan en la tentación. Es fundamental llenar la cesta de la compra, y la despensa, de comida lo más natural posible. De esta manera, se consigue que los niños tomen los alimentos disponibles, y sobre todo se evita la costumbre de tener a mano alimentos menos saludables.
    2. Minimizar el picoteo entre horas: Si tu hijo recurre demasiado al picoteo entre horas, puede que la ración de las comidas principales no esté siendo suficiente. Sin embargo, también hay que tener en cuenta otras posibilidades, como los niños suelen recurrir a la comida muchas veces por aburrimiento. En estos casos, en lugar de darle un refresco, es mejor tomar una pieza de fruta al natural. Darles alimentos con demasiado azúcar entre horas les quitará el hambre a la hora de sentarse a la mesa para comer o cenar.
    3. Probar nuevos alimentos: Los niños suelen ser reacios a tomar nuevos alimentos y a descubrir nuevos sabores, pero no por ello hay que dejar de hacerlo. De manera regular, prueba a introducir nuevos alimentos en su dieta, invitándoles a tomar al menos un bocado para probarlo. Si no les gusta, no pasa nada, no hay que ver el lado negativo, simplemente puede que su paladar todavía no esté listo para un determinado tipo de alimento.
    4. Involucrarles en las tareas de cocinar: Hacerles partícipes de la selección de alimentos e, incluso, de la preparación de algunas recetas, es la mejor manera de que aprendan a llevar una alimentación más saludable. Algo hecho por ellos les tentará sin duda a probarlo.
    5. Darles a elegir entre 2-3 alimentos: Si les abrumamos con una lista de alimentos, será complicado que quieran probar ninguno. Lo mejor es darles a elegir entre 2-3 alimentos.
    6. Evitar sobrevalorar el postre: El postre no debe ser considerado una recompensa, sino como parte de una alimentación saludable. Hay que evitar que la elección del postre sea un dulce o una galleta, es mejor tomar fruta fresca o un yogur.
    7. Evitar ser demasiado restrictivo: De vez en cuando, es bueno concederse un capricho y dejar que los más pequeños también elijan un postre diferente, aunque sea dulce y con más azúcar de la que los padres quisieran. Diferentes estudios han constatado que los niños a los que se impone una dieta muy restrictiva, son más propensos a comer en exceso cuando están solos.
    8. Ir al mercado con los niños: La mejor manera de que conozcan los alimentos y sus valores nutricionales es llevarlos directamente al mercado o a visitar a los productos locales. En ocasiones, vivimos demasiado alejados de la fuente natural de los alimentos y desconocemos su proceso de cultivo y de crecimiento hasta llegar a nuestra mesa. Una experiencia que, sin duda, encantará a los más pequeños.
    9. Explicar a los niños los beneficios de los alimentos: A la hora de comer, durante la preparación de las comidas, es bueno conversar con los niños sobre los alimentos, sus propiedades y sus beneficios, en términos que ellos puedan entender. Así, por ejemplo, podemos indicarles que las zanahorias hacen que su vista sea de lince o los aguacates que su cerebro sea más fuerte. Una manera de que empiecen a hacer buenas elecciones de alimentos.

      A partir de una edad, también es bueno hablarse sobre los efectos negativos de la comida basura.

    10. Preparar batidos de alimentos integrales. Una manera nutritiva de dar un toque diferente a la dieta infantil.
    11. Enmascara los alimentos en las recetas: Una manera de incluir una mayor variedad de verduras en la dieta de los niños es combinarlo con otros alimentos. Por ejemplo, añadiendo coliflor al puré de patatas, o un poquito de calabaza al plato de pasta. Para que coman hígado, añadir al pastel de carne.
    12. Creatividad en la presentación de los platos: Una forma original de presentar los platos puede hacer que los niños se sientan más atraídos a probarlo. Por ejemplo, haz formas de caras con las verduras.
    13. Constancia y paciencia: Dos cualidades esenciales para que los más pequeños aprendan hábitos saludables a la hora de comer. No hay que perder la paciencia, porque puede tener el efecto contrario. Obligar al niño a comer un alimento puede hacer que terminen odiándolo de verdad.
    14. Comer sano fuera de casa: Al igual que los adultos debemos vigilar lo que comemos fuera de casa, con los niños sucede lo mismo. Hay que evitar las comidas rápidas, demasiada saladas o grasas. Es mejor optar por un plato único, eligiendo siempre las opciones más naturales.
    15. Crear un sistema de intercambio: Una especie de juego que consiste en intercambiar la comida menos saludable (golosinas, dulces, bollería…) por otros más naturales, dejando que elijan el alimento a sustituir.
    16. Enseñar lo importante que es cuidar el cuerpo: Si desde pequeños aprenden la relación entre alimentación y salud, será más fácil que mantengan los hábitos saludables al crecer.
    17. Evitar las actitudes poco saludables: Los niños toman ejemplo de los padres, con una esponja de las actitudes y los hábitos. Por eso, si ven que los padres abusan de la comida basura, será complicado explicarles que deben comer sano.
    18. Los padres, también deben revisar los hábitos: Siguiendo en la línea del anterior consejo, como padres debemos romper el ciclo de los malos hábitos alimenticios si de verdad queremos que los más pequeños aprendan a disfrutar de la buena comida.
    19. Comer en familia siempre que sea posible: Diferentes estudios han constatado que comer en familia favorece una alimentación más saludable. Es bueno establecer como norma, siempre que sea posible, una hora para reunirse y cenar en familia. Apagar el móvil y la televisión y utilizar ese tiempo para hablar con los hijos.
    20. Aprender en equipo: Una familia, un equipo unido para adoptar hábitos saludables. Comer bien debe ser un reto familiar.

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