Navidad 2016

Alimentación niños verano: Recetas más frescas y ligeras

Alimentación niños verano: Recetas más frescas y ligeras

Alimentación niños verano: Recetas más frescas y ligeras. El calor altera nuestro apetito y, con ello, nuestras preferencias a la hora de comer, y los niños no son una excepción. De ahí que en verano sea aconsejable apostar por platos y alimentos más frescos, como las cremas frías, gazpachos, zumos naturales, macedonias e, incluso, helados y batidos caseros.

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    El verano altera el apetito y varía nuestras preferencias hacia platos y recetas más frescas y ligeras, tanto en adultos como en niños, por lo que es conveniente adaptar la alimentación de los niños, es decir, introducir algunos cambios en su dieta para las épocas de más calor. Durante la infancia, llevar una dieta sana y equilibrada es tan importante como cuidar sus horas de descanso. ¿Cuáles son los platos más refrescantes y por los que apostar para conseguir que sigan comiendo bien y de todo? Te damos algunos consejos.


    Con la llegada del verano y, con ello, el calor, nuestro apetito y nuestras preferencias alimentarias se pueden alterar. Les sucede a los adultos y, por supuesto, a los niños, por lo que conviene revisar la dieta y apostar por una alimentación más fresca y ligera, pero igual de rica en nutrientes esenciales y con la inclusión de todos los alimentos de la pirámide alimentaria. Tal y como sabemos la alimentación juega un papel esencial en el desarrollo y crecimiento y debe traducirse en comer de todo. Para que en verano los niños sigan comiendo bien vamos a apostar por una serie de ideas más refrescantes y que, a buen seguro, contarán con su aprobación.


    Son dos de los alimentos básicos en toda dieta equilibrada por su contenido en vitaminas y minerales. Podemos preparar refrescantes macedonias de frutas con zumo o aderezadas con leche o yogur, lo que se traduce en un aporte extra de vitaminas. Respecto a las verduras, lo mejor es incluirlas en platos fríos, como cremas y gazpachos. Las frutas y verduras son además valoradas por su contenido en fibra y porque tienen pocas calorías, lo que favorece un crecimiento saludable –menos riesgos de obesidad y de estreñimiento infantil-.


    Apetecibles a cualquier hora del día. Es aconsejable apostar por los zumos naturales elaborados con frutas de temporada.

    Zumos de nutrientes y que podemos tomar fríos, basta con tener las frutas en la nevera y sacarlas a la hora de prepararlos. Otra alternativa son los batidos, igual de refrescantes y sabrosos, o los sorbetes de frutas. Para los helados, combinaciones de fruta y lácteos. Y si puedes prepararlos en casa, mejor.


    Además de prestar atención a los ingredientes de la dieta infantil hay otros consejos a tener en cuenta, tales como:

    • Respetar los horarios de las comidas. Alterar los horarios puede desequilibrar el apetito o provocar molestias digestivas o intestinales.
    • El desayuno es la comida más importante del día, una comida en la que no deben faltar cereales, lácteos y fruta.
    • De igual manera la merienda es fundamental para los niños, ya que evitará que lleguen a la cena con demasiada hambre, lo que puede interferir en su descanso. Para la merienda, los bocadillos y sándwiches –junto con un vaso de leche, yogur o fruta- es una alternativa ideal.
    • Evitar los alimentos fritos o ricos en grasas.
    • Después de la comida, hacer la digestión, evitando que se bañen al menos hasta pasada una hora y media o dos, para evitar problemas digestivos (cortes de digestión, náuseas).


    Un menú tipo para los más pequeños incluiría leche, cereales y fruta del tiempo para desayunar; zumo natural a media mañana; espaguetis, lenguado con ensalada ver y fruta para comer; sándwich de queso y fruta a la hora de la merienda; y de cena, gazpacho o puré de verduras con tortilla francesa y jamón york y una pieza de fruta.

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