Navidad 2016

Ansiedad en la adolescencia: Remedios para combatirla

Ansiedad en la adolescencia: Remedios para combatirla

La ansiedad no solo es cosa de adultos, también de niños y adolescentes, precisamente una etapa que no siempre resulta fácil para los más jóvenes.

    Ansiedad en la adolescencia: Remedios para combatirla

    La adolescencia es una etapa de cambios físicos y emocionales, a lo que se suma el tener que lidiar con los primeros amores y desamores, los conflictos con los padres y las responsabilidades escolares. De ahí que los adolescentes puedan ser más vulnerables a padecer trastornos de ansiedad o estrés. Ansiedad entendida como una sensación de incomodidad, cambios de humor, tensión y preocupación constante o nerviosismo que, en algunos casos, puede incluso derivar en ataques de pánico. ¿Cuáles son las señales que delatan la ansiedad en los más jóvenes y, sobre todo, qué remedios tenemos a nuestro alcance?

    La ansiedad en la adolescencia no debe subestimarse ya que, a largo plazo, puede derivar en ataques de pánico o incluso aumentar los riesgos de abuso de sustancias nocivas (alcohol, drogas). Ante la dificultad de manejar sus sentimientos negativos, es más fácil caer en las tentaciones. De ahí la importancia de reconocer los síntomas del problema e intervenir. Entre ellos: el temor constante por su seguridad y la de su familia, la negativa a ir a clase, problemas de socialización, frecuentes ataques de dolor de estómago y otras dolencias físicas (dolores de cabeza), nerviosismo, dificultad para comunicarse con otras personas, insomnio, preocupación excesiva y apatía.

    En cuanto a los remedios para combatir la ansiedad durante la adolescencia, en primer lugar, es aconsejable que los padres refuercen la comunicación con sus hijos para que sepan que, además de poder contar con ellos en cualquier momento, cuentan con su apoyo y puedan confiar en tendrán su ayuda sin temor a ser juzgados. No se trata de que los padres sean amigos de sus hijos, pero sí de dejarles claro que no deben tener miedo de contar sus preocupaciones. Ante la falta de comunicación, y sobre todo cuando la relación entre padres e hijos pasa por un momento de conflicto, conviene pensar en recurrir a un psicólogo, al igual que cuando la ansiedad persiste o deriva en obsesiones y ataques de pánico.

    Hay además algunos remedios naturales que pueden resultar eficaces. El primero de ellos lo encontramos en la propia alimentación, y en aquellos alimentos que, por sus propiedades, están especialmente recomendados para calmar el sistema nervioso. Entre ellos, las verduras como lechuga, judías verdes y calabacín que contribuyen a calmar el sistema nervioso central. Para favorecer una noche de descanso es recomendable tomar un vaso de leche antes de acostarse, ya que contiene triptófano, antidepresivo y relajante. De igual manera, conviene reducir la ingesta de café, té y bebidas gaseosas (como la coca cola). Entre los remedios a base de hierbas los más recomendables son la infusión de manzanilla, pasiflora y limón, un bálsamo para calmar la irritabilidad y la tensión nerviosa. Como alternativa se puede optar por las flores de Bach para combatir la ansiedad.

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