Navidad 2016

Asma infantil: ¿Ayuda comer pescado?

Asma infantil: ¿Ayuda comer pescado?

Asma infantil: ¿Ayuda comer pescado? La respuesta, según un nuevo estudio de investigación en el que han participado más de 7.000 niños, incluir el pescado en la dieta a partir de los seis meses de vida puede ejercer un efecto protector y reducir los riesgos de síntomas del asma como las sibilancias o los jadeos.

    Asma infantil: ¿Ayuda comer pescado?

    Asma infantil: ¿Ayuda comer pescado? Sí, ayuda, y aunque en muchas ocasiones, por temor a una posible alergia alimentaria, los padres suelen retrasar la inclusión del pescado en la dieta de los más pequeños, los investigadores –en este caso del Centro Médico Erasmus de Rottterdam- consideran que este alimento debería formar parte de la dieta a partir de los seis meses. Un alimento del que se puede obtener un beneficio saludable en la prevención del asma infantil y que, por el momento, ha constatado que reduce los jadeos y las sibilancias, unos de sus síntomas más característicos.


    ¿Qué relación hay entre el asma infantil y el consumo de pescado? La respuesta viene de la mano de un estudio de investigación llevado a cabo por el Centro Médico Erasmus de Rotterdam, Países Bajos, que ha indagado en las propiedades de los ácidos grados que contiene el pescado, constatando sus beneficios para la salud y, en concreto, para la prevención del asma infantil. Los investigadores han confirmado que en aquellos niños que, en sus primeros seis meses de vida, el pescado formaba parte de su dieta tenían menos riesgos de padecer asma, una asociación desvelada por la menor prevalencia de sibilancias, uno de los síntomas de esta patología respiratoria. Una franja de edad, como subrayan los investigadores, en la que el sistema inmune se está desarrollando.

    Tal y como recogen los resultados del estudio, publicados en la revista Pediatrics, consumir este tipo de alimento mejora la protección contra el asma, una asociación a la que se llegó después de analizar la reacción a su consumo entre más de 7.000 bebés que nacieron entre los años 2002 y 2006. Resultados que podrían cambiar la tendencia, por el temor a una posible alergia alimentaria a los mariscos o los pescados, a retardar la introducción de este tipo de alimentos en la dieta de los más pequeños.

    Los niños participantes en el estudio se dividieron en varios grupos. A uno, formado por 1.281 bebés, se le incluyó el pescado en la dieta durante los primeros seis meses.

    A un segundo grupo más numeroso, 5.498 niños, se les administró el pescado a partir de los seis meses. Al tercer grupo, de 431 niños, al cumplir el primer año de vida. Al cumplir los cuatro, los investigadores preguntaron a los padres de este último grupo qué síntomas habían observado, resultando que más del 40% aseguraba que sus hijos tenían jadeos, un porcentaje que se redujo al 30% en el segundo grupo.

    No es el único beneficio para la salud que se podría obtener de un alimento tan esencial como el pescado, ya que los investigadores constataron que los riesgos de sibilancias o disneas se redujeron en un 36%.

    Por el momento, los investigadores han puesto el acento en una posible asociación, abriendo el camino para nuevos estudios que permitan validar los resultados obtenidos. Así, por ejemplo, en este estudio no se ha puntualizado si hay relación entre el pescado consumido y los riesgos, mayores o menores, de desarrollar síntomas de asma. Es decir, en principio, bastaría con una pequeña cantidad de pescado para desarrollar su función protectora, lo que a su vez reduciría los riesgos de ingerir demasiado mercurio con la dieta.

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