Navidad 2016

Biberones bebés: ¿cómo elegir el más adecuado?

Biberones bebés: ¿cómo elegir el más adecuado?

Biberones bebés: ¿cómo elegir el más adecuado? Cuando se tiene un bebé, son muchas las dudas y preocupaciones que se presentan a los padres, sobre todo si éstos son primerizos. Una de esas preocupaciones es la elección del mejor biberón para el bebé. Hay biberones de diferentes tamaños, formas y con tetinad variadas, por lo que es importante saber los hábitos del niño para elegir el más adecuado.

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    Biberones bebés: ¿cómo elegir el más adecuado? Cuando se tiene un bebé, muchas son las preocupaciones que surgen a los padres, sobre todo, si son primerizos, ya que todo es nuevo para ellos. Los papás intentan atender al bebé lo mejor posible, pero siempre con esa duda de si estarán haciendo lo correcto en cada momento. Y entre esas preocupaciones se encuentra la elección del mejor biberón para el pequeño. Todos aparentan ser iguales, pero nada más lejos de la realidad. Los hay con tetina de goma, de silicona, de varios tamaños y materiales… ¿Cuál es el más adecuado?

    Nada más llegar a casa con el recién nacido, los padres están pendientes de él constantemente, día y noche, Además, siempre van a tener un motivo para ello: si llora, qué hacer para calmarlo, qué juguetes son los idóneos para su edad… Y, por supuesto, la elección del mejor biberón no debe tomarse a la ligera.

    Durante el primer año de vida, los bebés suelen alimentarse del pecho materno. A medida que el niño va creciendo, los especialistas sugieren que éste comience a alimentarse por otros medios. Así que, llegados a este punto, es cuando entran en juego los biberones.

    Existen múltiples ofertas de biberones en cuanto a marcas, tamaños y componentes esenciales, por lo tanto, ¿cómo saber qué biberón es el perfecto para tu bebé?

    • El primer requisito que se debe buscar es que el biberón sea práctico, funcional y fácil de higienizar.
    • Hay dos tipos de biberones: los de policarbonato o plástico irrompible, y los de vidrio termo-resistentes. Los diferentes modelos se pueden encontrar tanto en farmacias como en tiendas especializadas.
    • Los biberones de cristal son higiénicos, aunque en ocasiones son difíciles de encontrar, ya que no más del cinco por ciento de todos los modelos están fabricados con este material. El vidrio es fácil de limpiar porque los restos de leche no se adhieren con facilidad al carecer de poros. Además, resiste a los cambios de temperaturas.
    • De igual modo, el vidrio no absorbe olores, no desprende sustancias perjudiciales y puede esterilizarse tanto en frío como en caliente. El único inconveniente que presentan los biberones de cristal es que son frágiles y se rompen en cuanto se caen al suelo. Por esta razón, se recomienda su uso principalmente durante los primeros meses de lactancia del bebé.
    • Por su parte, los biberones de plástico son mucho más ligeros, resisten los cambios de temperatura, se pueden calentar, esterilizar y son irrompibles. El problema es que, a medida que se va usando y lavando, se rayan y absorben el color de los líquidos que contienen. También se crean porosidades donde pueden anidar bacterias, de ahí que se aconseje su cambio cada pocos meses.
    • Otro punto a tener en cuenta son las tetinas. Las tetinas tienen que ser suaves y blandas para que se adapten fácilmente a la boca del bebé. Existen tipos específicos para niños con labio leporino, prematuros o con el paladar extendido.

      En cuanto a la forma de las tetinas de los biberones, e independientemente de los materiales, se pueden clasificar como redondeadas o de cereza, anatómicas y fisiológicas. Todas ellas se adaptan perfectamente al arco del paladar del niño.

    • Las hay de látex y de silicona. Las primeras son resistentes, de un color amarillento, blandas y muy elásticas. El inconveniente es que es necesario cambiarlas con frecuencia, ya que tienden a deformarse y a absorber los olores. Las de silicona, sin embargo, no se deforman y son blandas. El problema es que pueden tomar el color de los alimentos con los que entra en contacto y, además, pueden romperse cuando los niños tienen dientes.
    • Los fabricantes buscan en todo momento que la forma de la tetina sea similar a la del pezón de la madre y, además, persiguen que el flujo de leche sea constante, ni demasiado lento ni demasiado rápido. Se han estudiado válvulas especiales que regulan dicho flujo en las diferentes velocidades.
    • También se comercializan tetinas de tres posiciones que pueden proporcionar flujos distintos gracias al corte. Así, en función de cómo se coloque en la boca del niño, se abre dejando pasar diferentes cantidades de líquido.
    • Respecto a los orificios de las tetinas, éstos presentan diferentes tamaños según las necesidades del niño y los cambios que se vayan introduciendo en su alimentación. Van desde las tetinas de un orificio pequeño hasta las de dos o más orificios, e incluso, las de estrella, que se utilizan para las papillas densas.
    • Si el orificio es más grande hará que el bebé tome demasiado rápido la leche, con esto tragará mucho aire causando cólicos, se atorará o comerá más de la cuenta, causándole reflujos. Por otro lado, si el orificio es muy pequeño, al bebé le costará más trabajo succionar la leche, agotándose, no terminando su ración y tragando mucho aire.

    Cuando el niño va creciendo, se le pueden dar tazas especiales con asas para facilitar la transición al vaso. Estas tazas tienen boquillas anatómicas y dispositivos especiales para evitar que el líquido se derrame, y asas. Elegir biberones con motivos infantiles es una buena estrategia para motivar al bebé a comer por sí mismo.

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