Cervicitis: ¿Qué es y cómo se previene?

Cervicitis: ¿Qué es y cómo se previene? La cervicitis es una inflamación del cuello uterino muy frecuente entre las mujeres. De hecho, se calcula que el 50% de las mujeres en edad adulta padecerán un episodio de cervicitis a lo largo de su vida. Las causas pueden ser varias, si bien en la mayoría de los casos está provocada por una bactería como consecuencia de una ETS (herpes, gonorrea....) o por un germen presente en el cuerpo de la mujer. En algunos casos, también puede ser debido a que la mujer es alérgica a los espermicidas o al látex de los preservativos. La cervicitis, diagnosticada a tiempo no representa ningún problema, pero si no se hace, puede volverse crónica y afectar a la fertilidad de la mujer.

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Cervicitis: ¿Qué es y cómo se previene? La cervicitis es una inflamación del cuello uterino provocada por una bacteria, bien como consecuencia de una ETS (herpes genital, gonorrea, virus papiloma humano entre otras) o por algún germen presente en el cuerpo de la mujer. La cervicitis, aunque pueda resultar un término poco conocido, da nombre a una infección muy frecuente en las mujeres. De hecho, se calcula que el 50% de las mujeres en edad adulta padecen alguna vez un episodio de cervicitis. Si no se tata, puede generar problemas de fertilidad en la mujer.

La cervicitis es una infección, en concreto de los tejidos que recubren el cuello uterino, consecuencia en la mayoría de los casos de una ETS, aunque no es la única causa. Suele venir acompañada de molestias y dolor en la parte baja del abdomen, siendo un trastorno en el que los hábitos de higiene íntima femenina también juegan un papel importante, pero no es el único síntoma que puede presentarse o ponernos en alerta:

  • Cambio de color del flujo vaginal (incluso de olor) y sangrado vaginal irregular.
  • Enrojecimiento del cuello uterino.
  • Escozor al miccionar.
  • Irritación y sensación de quemazón al mantener relaciones de pareja.
  • Episodios de fiebre y dolor de cintura.

Ante la aparición de alguno de estos síntomas o molestias, conviene consultar al médico o ginecólogo. La cervicitis se diagnostica tras una exploración o examen pélvico. En algunos casos también es necesario realizar una citología. Además, una vez curada la infección (la cual se puede prolongar varias semanas), hay que seguir prestando especial atención a nuestra higiene íntima, sobre todo con el uso de los tampones, para evitar que la bacteria no se reproduzca.

Algunas mujeres también desarrollan cervicitis debido a que son alérgicas a los productos químicos de algunos espermicidas o al propio látex de los preservativos, siempre y cuando se opte por este método anticonceptivo y no por otros, como los preservativos femeninos. Descartar las causas que la provocan es el primer paso para prevenir esta infección que, tratada a tiempo, no presenta mayores problemas.

El tratamiento de la cervicitis es básicamente con antibióticos recetados por el ginecólogo. Es conveniente prevenir y curar este tipo de infección ya que, de no hacerlo, puede convertirse en crónica afectando, entre otros, a la posibilidad de quedarse embarazada.

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jueves 22/09/2011 escrito por Isabel en , ,

 
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