Codependencia emocional: La herencia de padres tóxicos

La codependencia emocional entraña falta de autoestima, inseguridad, miedo a ser uno mismo... ¿Cómo poner límites?

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    Codependencia emocional: La herencia de padres tóxicos

    La codependencia emocional es la principal herencia que transmiten los padres tóxicos a sus hijos. Codependencia que puede derivar tanto en problemas de falta de autoestima, inseguridad, desconfianza e, incluso, sentimientos de culpabilidad o frustración como en trastornos de dependencia emocional que pueden interferir en el crecimiento como personas y en la capacidad para desarrollar una vida con plena autonomía y libertad. La dependencia emocional se origina en la infancia y, ya en la edad adulta, lleva a intentar complacer siempre a los demás con el fin de mantener el vínculo y evitar un posible rechazo. Pero se trata de un vínculo tóxico y, por lo tanto, hay que poner límites.

    Causas

    Los padres tóxicos transmiten a sus hijos emociones tóxicas, a través del control, la manipulación e, incluso, las comparaciones y humillaciones públicas. Entre las causas más comunes que llevan a la dependencia emocional de los hijos se incluyen:

    Chantaje emocional

    El chantaje emocional que lleva a los hijos a pensar que solo tendrán el cariño y amor de sus padres si cumplen sus expectativas. Los padres tóxicos tienden a reprobar o castigar cualquier intento de individualidad por parte del niño.

    Manipulación paterna

    Un comportamiento como achacar los dolores al ‘disgusto’ que le han podido causar los hijos es propio de padres tóxicos, a lo que hay que sumar una actitud en ocasiones autoritaria, como el utilizar frases imperativas como ‘se hace así porque yo lo digo’ o ‘tú lo que tienes que hacer es obedecer’. Una actitud poco educativa y manipuladora por parte de los padres tóxicos y que además puede generar un sentimiento de culpa en los hijos.

    La codependencia emocional derivada de unos padres tóxicos puede llevar a los hijos a no respetarse a sí mismos y a repetir patrones de dependencia en las relaciones que mantendrá a lo largo de su vida. Los padres tóxicos son controladores, un control que tratarán de seguir ejerciendo en el tiempo, negando el rol de adultos a sus hijos y, por tanto, su capacidad para tomar sus propias decisiones. Un control que puede ir desde la forma de vestir a la elección de lo que estudiará y que que volverá incluso más crítico cuando el hijo/a adulto trate de formar su familia.

    Trastornos dependencia emocional

    Los trastornos de la dependencia emocional pueden ser diversos y en ningún caso deben ser subestimados ya que pueden hacer realmente infeliz a quien los padece. Entre los trastornos más frecuentes se incluyen:

    • Baja autoestima
    • Miedo al abandono
    • Miedo a la soledad
    • Miedo a ser uno mismo
    • Dificultad en la toma de decisiones
    • Angustia
    • Depresión
    • Necesidad continua de aprobación
    • Negación de la realidad
    • Complejos

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