Cómo dormir a un bebé: Trucos y consejos tradicionales

Haz que tu bebé duerma como un angelito con estos trucos y consejos tradicionales. ¡Se dormirá en minutos!

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    Cómo dormir a un bebé: Trucos y consejos tradicionales

    A veces hacer dormir al bebé puede convertirse en algo desesperante, ya que cuando los más pequeños están cansados suelen sentir cierta desesperación al no entiender qué les ocurre. Sin embargo, esto no es nada nuevo, por lo que contamos con toda una tradición de mujeres que han sido madres y que han aportado su granito de arena ante esta dificultad. Si quieres saber cómo dormir a un bebé, no puedes perderte estos trucos y consejos tradicionales que te contamos a continuación.

    Dale un baño antes de dormir

    La hora del baño no siempre gusta a los pequeños, pero lo cierto es que consigue relajarlos muchísimo. Calienta la habitación con una estufa, dale un buen baño y ponle ropita limpia. Se sentirá mucho más a gusto y dormirá como los angelitos.

    Protégelo de la luz intensa

    Una luz tenue es ideal para fomentar el sueño. Evita los lugares demasiado luminosos y, si no tienes opción, cubre la cara del bebé con un pañuelo con cuidado y asegurándote de que pueda respirar bien. ¡Se dormirá mucho antes!

    Envuélvelo en una manta

    Ofrecerle al bebé un entorno cercano lo más parecido al útero materno es necesario para que consiga tranquilizarse y sentirse protegido. Envolviéndolo con una manta conseguirás este efecto, pero es importante que la manta únicamente lo haga sentir acobijado sin llegar a inmovilizarlo, ya que esto podría ser peligroso.

    Otra opción, y ésta ya en la cuna, es enrollar dos toallas y colocarlas a ambos lados del bebé, de modo que se sienta protegido. Es perfecto especialmente para evitar que se despierte por sobresaltos.

    Ponlo en la cuna cuando esté medio dormido

    Si lo dejas en la cuna cuando aún está despierto, el bebé tenderá a ponerse nervioso y probablemente comience a llorar. Pero no sólo eso, sino que acostarlo cuando está totalmente dormido también es perjudicial para él, ya que interrumpe el sueño y, como mínimo, no descansará todo lo bien que debería. Lo ideal es tumbarlo cuando está medio dormido, de modo que pueda acomodarse y dormir sin interrupciones. Además, al colocarlo debes tener siempre en cuenta la posición en la que debe dormir un recién nacido para evitar la temida “muerte de cuna”.

    Mantén una rutina

    Si tu hijo se duerme justo después de comer, no lo animes a que juegue. De igual manera, no quieras dormirlo cuando está entretenido y bien despierto. Mantener una rutina facilitará muchísimo que se duerma y será beneficioso tanto para él como para ti.

    Descubre qué lo tranquiliza

    Cada bebé es un mundo y es necesario que descubras en qué situaciones tu hijo está más tranquilo. Algunos niños tienen más predisposición a dormir estando en la cuna, otros en brazos… e incluso algunos se duermen mucho antes en el coche. Es importante que recurras a esta ventaja en aquellas situaciones que te sea imposible dormirlo. También puedes probar métodos nuevos para favorecer el sueño, como el método Oompa Loompa. ¡Funcionará, seguro!