Navidad 2016

Cómo reducir el azúcar en la dieta de los niños

Cómo reducir el azúcar en la dieta de los niños

Cómo reducir el azúcar en la dieta de los niños. Abusar del azúcar no solo favorece la aparición de caries, sino que desequilibra su dieta haciéndolos más vulnerables a los problemas de sobrepeso y obesidad.

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    azucar en la dieta infantil

    Abusar del azúcar es tan perjudicial para los adultos como para los niños. Si, como padres, queremos evitar que el azúcar, especialmente de los alimentos envasados, tenga demasiada relevancia en la dieta conviene tener en cuenta algunos consejos sobre cómo reducir el azúcar en la alimentación de los niños.


    Refrescos, zumos, bebidas energéticas, gallegas, caramelos, helados… son algunas de las principales fuentes de azúcares en la dieta de los niños y adolescentes. Abusar del azúcar entraña riesgos para su desarrollo y crecimiento; no solo favorece la aparición de caries, sino también de problemas de sobrepeso u obesidad. La alimentación infantil debe ser sana, variada y equilibrada, fomentando los hábitos dietéticos saludables desde la infancia. Aprender a comer bien de niño hará que, de mayor, se mantengan los hábitos alimenticios saludables.

    No solo hay que vigilar el contenido en azúcares presentes en este tipo de alimentos, sino también las calorías, las cuales suelen ser bastante más que sus nutrientes. Para que los más pequeños sigan una alimentación lo más saludable posible hay que reducir el consumo de azúcar, al igual que también los adultos deben vigilar su consumo.


    Vamos a ver un decálogo de consejos para padres sobre cómo reducir la presencia de azúcar en la dieta de los más pequeños, favoreciendo una dieta más saludable:

    • Tomar dulces en cantidades pequeñas. Si colocamos los dulces en platos más pequeños la tentación será menor. Hay que enseñar a los niños a disfrutar de los dulces en cantidades pequeñas.
    • La fruta, el mejor postre. Es importante enseñar a los niños a hacer de la fruta un alimento básico en su dieta. Una macedonia de fruta, una manzana asada o un zumo de frutas congelado en forma de barritas son una divertida manera de presentar los postres, mucho más nutritivos y menos calóricas que otras opciones.
    • Sustituir los refrescos por bebidas naturales: Como agua, zumo natural con frutas o leche, mucho más saludables que los refrescos que contienen mucho azúcar y calorías.

    • Los dulces no son una recompensa: Si utilizamos los dulces para premiar a los pequeños pueden pensar que estos alimentos son mejor que otros. Es mejor premiarles con algo que no se coma, como unos lápices nuevos, unas pegatinas… y, por supuesto, con un abrazo reconfortante.
    • Evitar la zona de dulces y golosinas en el supermercado: Si queremos evitar que los niños no se resistan a meter alguna chocolatina o dulce en la cesta de la compra, lo mejor es evitar pararse ante estos expositores o estanterías.
    • Enseñarles a elegir los cereales: El supermercado también es un buen lugar para aprender más sobre los alimentos, en este caso a elegir los cereales. Deja a los niños que comparen las cajas y que busquen aquellos que tengan menos azúcares.
    • Aprender a divertirse con la comida: Involucrar a los más pequeños en la realización de sencillas recetas, por ejemplo de postres, y en su presentación, les enseñará a conocer los alimentos y a ver la comida como algo divertido. Podemos, por ejemplo, cortar la fruta en diferentes formas o hacer una cara con rodajas de plátano.
    • Animar a los niños a inventar sus recetas: Una buena idea es invitarle a que hagan sus propias mezclas con cereales, fruta desecada, semillas y frutos secos.
    • Las sorpresas dulces deben ser una excepción: Las sorpresas dulces deben ser para momentos especiales, no para todos los días.
      Evita darles dulces si no han comido. Los dulces no son el alimento recomendado para suplir los nutrientes que no se han tomado en la comida.

    Un último consejo, si preparamos palomitas de maíz caseras serán mucho más saludables, no solo porque en casa se preparan con aceite de calidad (de oliva vigen o de girasol), sino porque se controlan las cantidades de sal o de azúcar. Las palomitas de origen industrial son rápidas de hacer, pero la mayoría de ellas contienen grasas trans o hidrogenadas, nocivas para la salud de los más pequeños.

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