Cuidado y limpieza de los genitales de un recién nacido

Toma nota de por qué prestar especial atención a la limpieza de los genitales del recién nacido y las particularidades de la zona genital del bebé.

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    Cuidado y limpieza de los genitales de un recién nacido

    La limpieza de los genitales de un recién nacido es una de las tareas que puede generar más dudas entre las madres y padres, especialmente los primerizos, por temor a cometer algún error en el cuidado de una de las zonas corporales más sensibles.

    El aseo genital del recién nacido es clave en su higiene diaria, máxime si tenemos en cuenta que durante las primeras semanas de vida el bebé requerirá el cambio de pañales entre 8-10 veces al día. Es fundamental cuidar la limpieza genital del bebé para evitar infecciones, por restos de materia fecal u orina, así como para evitar irritaciones de la piel.

    ¿Cómo son los genitales de un recién nacido?

    genitales recien nacido niño

    Al nacer, los genitales no han completado su maduración. En el caso de los bebés niños, el prepucio está cerrado y adherido a la cabeza del pene (glande). En algunos casos el descenso de uno o los dos testículos se completa en las primeras semanas de vida, sobre todo en el caso de los niños prematuros.

    Los genitales del bebé pueden estar enrojecidos, y el escroto puede presentar una apariencia tersa o arrugada, algo normal que irá cambiando hasta adquirir un tono de piel uniforme.

    ¿Cómo limpiar los genitales de un niño recién nacido?

    limpiar genitales bebe paso a paso

    La limpieza de los genitales de un recién nacido es diferente si se trata de la higiene íntima de una bebe niña o un bebé niño. Estos son los pasos para cuidar los genitales de un bebé varón:

    • Antes de empezar, lavarte siempre las manos con agua y jabón.
    • Los niños tienden a orinar justo al retirar el pañal, por lo que conviene esperar unos segundos antes de retirarlo del total. Conviene observar de vez en cuando si la orina sale sin problema por la abertura del prepucio, o si por el contrario es demasiado pequeña y conviene consultar al pediatra.
    • Utiliza unas toallitas desechables para retirar las heces y restos de orina.
    • A continuación, limpia suavemente con una toallita o con agua tibia la zona de la tripita, el abdomen, los muslos, el escroto (la boslsa donde están los testículos) y por debajo del pene. No conviene aplicar jabones en una zona tan sensible, ni tratar de empujar el prepucio (la piel que cubre la cabeza de pene) al limpiar al bebé, ya que podría causar dolor e irritación.
    • Secar bien con una toalla limpia y aplicar una crema específica para bebés en la zona del pañal. Puedes utilizar una crema casera para cambiar pañales.
    • Antes de volver a colcocar el pañal, es aconsejable dejar al niño un rato sin pañal para que la piel transpire mucho mejor.