Navidad 2016

Embarazo: Trastornos asociados

Embarazo: Trastornos asociados

Embarazo: Trastornos asociados. Sentirse fatigada es uno los síntomas más comunes durante el periodo de gestación, pero también pueden aparecer otros trastornos de salud. En una etapa de continuos cambios, conviene estar alerta a las señales de nuestro cuerpo, ya que aunque la mayoría de los problemas asociados al embarazo son leves y comunes, otros pueden conllevar serios riesgos, como la preeclampsia.

    Embarazo: Trastornos asociados

    Embarazo: Trastornos asociados. Los síntomas asociados al embarazo, como cansancio, hinchazón y sensibilidad en las mamas o aversión a ciertos alimentos aparecen en las primeras semanas del periodo de gestación. Hay días en los que la mujer no se encuentra en su mejor momento, y otros en los que está exultante. Mantenerse alerta acerca de lo que siente y de lo que le pasa al cuerpo es una manera más de vivir el embarazo, el cual puede llevar parejo más de una decena de trastornos o problemas asociados, como anemia, dolor de espalda, hemorroides, estrías, varices o, más severo, la preeclampsia.


    Sentirse fatigada es un síntoma normal del embarazo, una etapa de cambios en la que debemos cuidarnos de una manera especial, especialmente para que nuestro cuerpo disponga de la energía necesaria para que el bebé crezca. Además de seguir una serie de consejos saludables, sobre todo en lo relativo a la alimentación, también es importante estar alerta a otras señales y síntomas de trastornos asociados al periodo de gestación. Así, entre los problemas asociados al embarazo podemos hablar de:

    • Anemia: Es uno de los trastornos más frecuentes y cuyo principal síntoma es la fatiga. Para combatir la anemia durante el embarazo, además de revisar la dieta, también suele prescribirse suplementos de hierro.
    • Dolor de espalda: Provocado tanto por el aumento de peso como por efecto de las hormonas del embarazo. Para aliviarlo y prevenirlo, es aconsejable practicar ejercicio físico, como natación o dar paseos, así como tomar baños calientes o masajes. Mantener una postura correcta y evitar los tacones ayudarán a aliviar los síntomas del dolor de espalda.
    • Ansiedad: Suele ser pareja a los cambios de humor. El mejor consejo, hablarlo y comentar las preocupaciones con la pareja y el médico o ginecólogo.
    • Encías: El trastorno más común es el sangrado de encías. Durante el embarazo, las hormonas también pueden influir en la salud bucal de la mujer, por lo que conviene reforzar la higiene (utilizar hilo dental y cepillo eléctrico, así como masajear las encías).
    • Sensibilidad mamaria: Durante el embarazo, las mamas están más sensibles, aumentan de peso y pueden gotear. Conviene utilizar prendas o sujetadores especiales desde el primer trimestre.
    • Dificultad para respirar: Puede ser un síntoma de anemia, pero también efecto de la presión que ejerce el bebé sobre los órganos internos de la madre.
    • Hemorroides: Consecuencia del estreñimiento. Cuidar la alimentación (tomar alimentos con fibra) y la hidratación resultarán de gran ayuda.
    • Acidez estomacal: Suele ser parejo a las digestiones pesadas, sobre todo durante el segundo trimestre del embarazo.

      Por ello, se recomienda disminuir el consumo de alimentos ácidos, picantes, fríos o con muchas especies. Realizar ejercicio físico y beber mucho líquido ayudan a acelerar la digestión.

    • Preeclampsia: En este caso, estamos ante un trastorno más severo. Los síntomas más comunes son hipertensión, hinchazón de cara y manos, fundamentalmente, y presencia de proteínas en la orina. Requiere tratamiento médico ya que puede conllevar riesgos tanto para la salud de la madre como del futuro bebé.
    • Estrías: La piel, al estirarse, puede romperse y dar lugar a la aparición de unas líneas de color rosáceo y ondulados en las mamas, así como en la zona del abdomen, muslos y nalgas. El ejercicio fisico, así como los masajes con cremas y aceites, pueden ayudar a reducir la aparición de estrías.
    • Varices: Las venas varicosas aparecen generalmente a causa del aumento de peso y por la influencia de las hormonas del embarazo. Caminar ayuda a aliviar el dolor y además conviene evitar las prendas ajustadas. Al sentarse, es aconsejable mantener en alto las piernas.

    Tal y como hemos señalado, la fatiga es uno de los síntomas más comunes del embarazo. Se trata de algo normal, pero también puede ser una señal de anemia. Hacer descansos a lo largo del día, así como procurar dormir las suficientes horas, es la mejor manera de combatirla.


    Una dieta sana y equilibrada es fundamental durante el periodo de gestación. Además de evitar los alimentos con exceso de grasas o azúcares, es importante comer de manera regular. Lo más aconsejable es hacer cinco o seis comidas pequeñas al día. Para combatir el estreñimiento y el malestar matinal, dos síntomas típicos del primer trimestre del embarazo, es aconsejable adoptar una dieta rica en fruta, verdura y alimentos integrales, así como beber al menos ocho vasos de agua al día. Las digestiones pesadas y la acidez de estómago, como hemos visto, también son normales durante el embarazo.

    Ciertas prácticas pueden ser beneficiosas, como practicar yoga para aprender técnicas de relajación y de control muscular, o bien seguir haciendo ejercicio si antes del embarazo ya lo hacías. No obstante, no conviene fatigarse en exceso, ya que durante el embarazo a nuestro cuerpo le cuesta más recuperar las energías perdidas. También pueden emplearse técnicas de masajes y de meditación para recuperar energías.

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