Navidad 2016

Epidural: Riesgos y contraindicaciones

Epidural: Riesgos y contraindicaciones

La epidural es sinónimo de parto sin dolor, pero estamos ante una anestesia, y eso siempre conlleva algunos riesgos. ¿Cuáles son?

por en Mamá, Parto y posparto, Consejos Bebés, Información Parto
Última actualización:
    Epidural: Riesgos y contraindicaciones

    El parto, sobre todo para las madres primerizas, es uno de los momentos del embarazo más esperado y, al mismo tiempo, más temido. Una de las técnicas que han permitido aliviar el dolor propio del parto es la epidural. En pocas palabras, es un anestésico que se administra en el espacio epidural (sistema nervioso), a través de la introducción de un cateter fino en la zona lumbar. Se recurre a ella para evitar el dolor de las contracciones en el preparto; es decir, para un parto sin dolor. Ésta es precisamente su principal ventaja, pero aunque estemos ante una técnica segura al tratarse de una anestesia no se pueden obviar sus posibles riesgos, tanto para la madre como para el futuro bebé.

    Riesgos como, por ejemplo, la ralentización del parto, pérdida de sensibilidad (en la vejiga, de la sensación de las contracciones, por ejemplo) o de la capacidad para pujar, dolor de cabeza postparto o descenso de la tensión arterial (hipotensión). La anestesia epidural se administra en unos minutos, empezando a notarse sus efectos a los 10-15 minutos.

    No son los únicos riesgos que puede entrañar la epidural y de los que, lógicamente, se informa a todas las futuras mamás antes de decidir si quieren o no optar por su administración. Hay que tener en cuenta otros inconvenientes, y es que aumenta los riesgos de episotomía.

    En algunos casos pueden producirse mareos o sensación de náuseas; para evitarlos conviene permanecer de costado. Esto se produce por una reducción de la presión sanguínea, la cual puede afectar al bebé al reducirse el aporte de sangre que llega a la placenta.

    Aunque no hay contraindicaciones en la gran mayoría de los casos, sí hay algunas salvedades en las que no se debe recurrir a la epidural. Entre ellas, cuando la madre presenta un problema severo de obesidad, alergia a los anestésicos locales, infección en la zona de la punción o en la columna vertebral, problemas de corazón, tatuajes en la zona de la punción, problemas de coagulación o desprendimiento prematuro de la placenta.

    También te puede interesar: Epidural en el parto: En qué consiste y cuándo se pone y descubre cómo influyen las fases lunares en el parto.

    510

    ESCRITO POR PUBLICADO EN MamáParto y pospartoConsejos BebésInformación Parto

    Navidad 2016

     
     
     
     
     
     
     
    Más populares