Lactancia prolongada: Beneficios y posibles problemas

La lactancia materna prolongada tiene beneficios para los niños a corto y largo plazo.

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    Lactancia prolongada: Beneficios y posibles problemas

    La lactancia materna prolongada tiene numerosos beneficios para el recién nacido pero, ¿hasta cuándo se debe dar el pecho? ¿Es tan beneficiosa la lactancia materna prolongada? ¿Qué ventajas y qué inconvenientes tiene? Descúbrelo con nosotras a continuación.

    Lactancia materna prolongada

    Según explica la Organización Mundial de la Salud, se recomienda dar de el pecho a demanda como poco hasta que el bebé tenga seis meses de edad, una vez que empieza a tomar otros alimentos se le puede ir quitando poco a poco; si bien es cierto también que se le puede dar de mamar hasta los dos años de edad como complemento a su alimentación.

    Una vez que han pasado esos 6 primeros meses de vida del pequeño, la leche materna cambia para adaptarse a las necesidades biológicas del niño para poder aportarle los nutrientes que necesita.

    Y es aquí donde nos preguntamos ¿hasta qué edad se puede o se debe dar el pecho? ¿Qué beneficios y qué problemas tiene para el niño y para la madre?

    Beneficios de la lactancia prolongada

    Desarrollo cognitivo y sensorial

    La lactancia materna prolongada ayuda al desarrollo cognitivo y sensorial del niño, a su vez, lo protege contra posibles enfermedades infecciosas.

    Beneficios inmunológicos de la leche materna

    Los niños que continúan con la lactancia pasado el primer año de vida, siguen beneficiándose de las defensas inmunológicas que la leche materna les aporta. Las ventajas de mantener más tiempo la lactancia materna se pueden observar a corto plazo así como tiempo después del destete.

    Fomenta la independencia del niño

    La lactancia materna prolongada fomenta la independencia futura del menor en relación a su madre en contra de lo que pueda parecer a simple vista. A su vez, los niños que siguen tomando pecho pasados los dos años de vida, dejan ver una mejor disciplina y una actitud más sociable en comparación a los que tan solo toman leche materna hasta los 6 meses.

    Mayor coeficiente intelectual

    Un estudio llevado a cabo por una Universidad brasileña, comparó el coeficiente intelectual a lo largo del tiempo de niños que habían sido amamantados durante dos o más años con menores que solo habían tomado leche materna el primer año de vida.

    Los datos daban a conocer que aquellos que habían sido alimentados con el pecho materno más tiempo tenían un coeficiente intelectual 4 puntos superior a los amamantados menos tiempo.

    Menos riesgo de enfermedades

    La OMS realizó un análisis acerca de la lactancia materna prolongada dando a conocer datos tan interesantes como estos:

    Los niños que disfrutan de la lactancia prolongada tendrán en el futuro menos riesgo de padecer colesterol, presión arterial elevada, obesidad y diabetes tipo 2.

    Posibles problemas de la lactancia prolongada

    Falta de comprensión por parte de la sociedad

    En cuanto a los posibles problemas de optar por una la lactancia prolongada, cabe destacar la incomprensión que hay por gran parte de la sociedad hoy en día, son muchos los que no ven con buenos ojos que niños de cierta edad sigan tomando pecho materno, lo que puede suponer en muchos casos un estrés para la madre.

    Rechazo social

    No se han demostrado riesgos físicos ni psicológicos en los menores que siguen tomando pecho a partir de los dos años de edad, por lo que podemos decir que el mayor riesgo que conlleva la lactancia prolongada es el rechazo social debido a prejuicios y al desconocimiento que existe en este tema.

    Como conclusión diremos que la lactancia prolongada es una vía excelente de salud a corto y largo plazo para el niño.