Navidad 2016

Miopía infantil: Cuándo llevar al niño al oftalmólogo

Miopía infantil: Cuándo llevar al niño al oftalmólogo

Detectar la miopía lo antes posible es esencial para frenar el aumento de dioptrías desde edades tempranas.

    Miopía infantil: Cuándo llevar al niño al oftalmólogo

    ¿Sabías que durante la infancia es cuando la miopía evoluciona más rápido? Evitar el aumento de dioptrías es uno de los principales motivos por los que no subestimar algunas de las señales que, como padres, nos alertan de que el niño pueda tener un problema de visión y, en concreto, miopía.

    La miopía es una condición visual o error de refracción por el que los objetos cercanos se ven perfectamente, pero los que se encuentran más lejos se ven borrosos. La miopía ocurre cuando el globo ocular es demasiado alargado o cuando la córnea tiene mucha curvatura. La luz que entra en el ojo no es enfocada correctamente y los objetos distantes se ven borrosos. La miopía, aunque también puede desarrollarse en adultos, aparece generalmente en la infancia, entre los 3 y los 8 años y puede seguir evolucionando hasta los 20 años. Una señal de común de miopía en los niños es cuando tienen dificultades para ver la pizarra del colegio o para enfocar con claridad los objetos distantes en una pantalla.

    • Si el niño tiene las púpilas demasiado grandes o pequeñas, blancas y opacas.
    • Si a partir de los 8 meses de edad aún bizquea o tuerce los ojos.
    • Si los ojos del niño se mueven de manera rítmica y rápidamente.
    • Si notamos que le molesta la luz (fotofobia).
    • Cuando los ojos del bebé tiemblan, tienden a desviarse sin motivo o no pueden seguir la cara y la voz de los padres.
    • Si ladea la cabeza para fijar la vista.

    • Si repite el gesto de taparse un ojo para ver mejor.
    • Si con frecuencia tiene los ojos enrojecidos o le lloran sin motivo.
    • Si guiña o entrecierra los ojos para focalizar objetos lejanos.
    • Si manifiesta tener pesadez en los párpados o dolor de cabeza.
    • Si calcula mal las distancias y se muestra torpe al correr.
    • Si se acerca demasiado para leer, no ve bien la pizarra o se tuerce mucho al escribir.
    • Si asegura que las líneas se mueven.
    • Si usa el dedo para guiarse al leer un libro.

    A día de hoy, la miopía no se puede prevenir, pero sí se puede evitar aumentar demasiado las dioptrías con el uso de gafas o lentes de contacto. También se puede recurrir a la cirugía, si bien no conviene realizarla, salvo excepciones prescritas por el médico, antes de que la miopía se estabilice, lo que sucede como hemos señalado antes en torno a los 20 años de edad.

    También te puede interesar: Color de los ojos del bebé: ¿Cuál será? y nota toma de si los niños deben llevar gafas de sol.

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