Niños orquídea: Cómo educar a los hijos hipersensibles

Los niños orquídea se marchitan ante la adversidad y florecen en un entorno positivo. Si tu hijo es hipersensible, aprende a educarlo con estos tips.

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    Niños orquídea: Cómo educar a los hijos hipersensibles

    ¿Crees que tu hijo es un niño difícil? ¿Suele llorar muy a menudo o sentirse mal por motivos que a ti te parecen insignificantes? Probablemente se trate de un niño orquídea. Te contamos cómo educar a los hijos hipersensibles.

    ¿Qué son los niños orquídea?

    Los niños orquídea son niños hipersensibles que reaccionan con una intensidad exagerada ante diversos estímulos, los cuales pueden englobar los sonidos, cambios de alimentación o, incluso, los cambios de ánimo de otras personas.

    Diversos investigadores afirman que se debe a la teoría de la Sensibilidad biológica al contexto, es decir, que el temperamento con el que nacen es lo que determina cómo va a responder ante los diferentes estímulos. Es precisamente de aquí de donde surge la denominación, ya que se hace un paralelismo con la flor orquídea, la cual florecen en un entorno positivo para ellas y se marchitan ante las dificultades.

    ¿Cómo educarlos?

    La educación de un niño es fundamental y, como ocurre con cualquier niño, deberemos adaptarnos a sus necesidades para que pueda llegar a prosperar. Para ello, deberás tener en cuenta una serie de tips que le ayudarán a que su condición de niño orquídea no llegue a ser un problema en su vida.

    1. Trata de entenderlo

    Este decaimiento ante la adversidad hace que como madres no siempre podamos llegar a entender qué es lo que les ocurre a nuestros hijos, ya que para nosotras esos estímulos son insignificantes. Es entonces cuando empezamos a catalogarlos como “difíciles” o “débiles”, lo cual es un craso error. En el momento en el que identificamos la hipersensibilidad de nuestro hijo deberemos armarnos de paciencia, investigar todo lo posible al respecto y observarlo para saber qué situaciones son las que más le afectan.

    2. Rodeaos de positividad

    Como ya hemos dicho, los niños orquídea son capaces de prosperar si cuentan con un entorno favorable, en el cual estamos incluidas. La positividad va a ser la salvación de ambos, por lo que toda la familia debe dejar a un lado los pensamientos negativos, los gritos y las discusiones. Además, podéis cambiar la decoración de la casa a una más zen para atraer la energía positiva. ¡Todos os sentiréis mejor!

    3. Ayúdale a quererse

    Aunque insistas en asegurar a tu hijo que el hecho de que le afecte tanto el medio exterior no es nada malo, seguramente se tope con otras personas externas a la familia que lo tacharán de sensible, o incluso tenga que convivir con un grupo de personas negativas. Es por ello que debes enseñarle a quererse a sí mismo y a no hacer caso a las críticas. Puede que al principio sea difícil, pero cuando lo consiga ten por seguro que nadie podrá impedir que alcance sus sueños.

    4. Ayúdale a florecer

    Como madre deberás estar siempre presente y ayudarle a afrontar todo tipo de miedos. Acostúmbralo desde pequeño a participar en actividades que le gusten y a conocer otros niños que desprendan alegría para que consiga un buen grupo de amigos cuando crezca. Por supuesto, tener un alto nivel de sociabilidad hará que el niño sea más autosuficiente, de modo que no dependerá de una persona en concreto y controlará que el estado de ánimo de un individuo no llegue a afectarlo tanto.

    5. Introdúcelo en la introspección

    Meditar es uno de los pilares para alcanzar la paz mental, ya que es un momento para hablar con nuestro Yo interior, ordenar nuestros pensamientos y ver las cosas desde un punto de vista más alejado. Puede que el niño sea demasiado pequeño para meditar, por lo que te recomendamos que sustituyas la meditación individual por una grupal, es decir, que te sientes a su lado y habléis sobre cualquier tema introspectivo. Esto no solo os ayudará a entenderos mejor, sino también a que se dé cuenta de que estas reacciones ante los estímulos no son malas ni raras. ¡Acabará controlando sus propias emociones!

    ¿Qué te ha parecido este artículo? Si tienes más curiosidad por la hipersensibilidad a los estímulos, descubre qué es el ASMR.