Octavo mes de embarazo: qué sucede [VÍDEO]

Octavo mes de embarazo: qué sucede [VÍDEO]

Ya estás en el octavo mes de embarazo. ¿Qué sucede? te preguntarás con la mente ya puesta en el momento dar a luz. El feto ya tiene todos sus órganos desarrollados, salvo los pulmones. La futura mamá se sentirá más cansada.

por en Calendario Embarazo, Embarazo, Mamá, Consejos, feto embarazo, instinto maternal
Última actualización:
    Octavo mes de embarazo: qué sucede [VÍDEO]

    Estamos en la recta final del embarazo y el peso, tanto de la propia barriga como de las emociones, pueden hacer que sea menos llevadero. Vamos a ver más detenidamente qué sucede durante el octavo mes de gestación.

    Los movimientos del bebé, la preparación para el parto, la cuenta atrás para ver la carita al bebé… todo influye en el estado de ánimo de la futura mamá. Las emociones están a flor de piel en esta época del embarazo. Hay que evitar preocuparse en exceso y tratar de pensar en positivo, por ejemplo, pensando en que dentro de unas pocas semanas podrás abrazar a tu pequeño. En este octavo mes de embarazo, el futuro bebé pesará entre 2 y 2,5 kilos, y medirá unos 40 centímetros. Lo más importante, para evitar estresarse, es pensar en el momento presente, en tratar de llevar el día a día del embarazo de la mejor manera posible. Vamos a ver, a continuación, cuáles son las pruebas que se realizan en este momento de la gestación, así como los síntomas o molestias que pueden aparecer.

    El octavo mes de embarazo comienza exactamente a las 30 semanas y 5 días y termina en la 35 semana de gestación. Durante este periodo, uno de los cambios más característicos se produce en el ombligo, con la aparición de una línea oscura que conecta el ombligo con el pubis. La barriga continúa creciendo a medida que aumenta el peso del bebé. Es importante, al igual que en el resto del embarazo, seguir controlando el aumento de peso. De hecho, en este momento del embarazo el aumento de peso del futuro bebé suele ser mucho mayor en comparación con el resto de los meses.

    Entre la semana 30 y 32 se realizará la última ecografía antes de dar a luz, necesaria para garantizar que el crecimiento del feto es el adecuado. También se realiza una prueba para verificar que no hay infecciones vaginales, así como un análisis de orina. A partir de la semana 32, también se puede realizar un doppler fetal, una prueba no invasiva, similar a la ecografía y que permite comprobar la correcta circulación de la sangre del feto.

    Durante este mes, el feto ya tiene el aspecto de un bebé. Su piel se ha vuelto más rosa, utiliza los sentidos e incluso ya tiene los ojos azules. Todavía no ve correctamente, pero sí puede reaccionar a la luz. Las extremidades se hacen más largas y los huesos continúan con el proceso de calcificación. El cerebro, por su parte, todavía no ha concluido su proceso de formación. La corteza cerebral se desarrolla gradualmente, haciendo que el feto sea más sensible a cualquier dolor y desarrolle el sentido del gusto. Durante este periodo, el futuro bebé elige la posición para el parto, por lo general con la cabeza hacia abajo y las nalgas hacia arriba.

    Es fácil reconocer a una embarazada en sus últimos meses de gestación.

    Es por su particular forma de andar, con la tripa hacia adelante. Esto es debido al tamaño del útero que desplaza el cuerpo hacia atrás. Esta sobrecarga hará que sientas pequeñas molestias y que te resulte difícil encontrar una postura cómoda para descansar. Estarás más cansada y, a veces, notarás que respiras con dificultad. Es por lo mismo, el útero llega incluso a presionar los pulmones. Además, el peso ahora afectará a la espalda, siendo normal la aparición de dolores.

    El octavo mes del embarazo también es un momento delicado para el futuro bebé. Es conveniente vigilar los movimientos del feto. Si durante varias horas no le notamos moverse, conviene ponerse en contacto con el ginecólogo. Tampoco hay que restar importancia, aunque sean leves, a las pérdidas blancas y a la aparición de contracciones si son dolorosas. En este mes sí pueden darse contracciones consideradas normales, las denominadas contracciones de Braxton Hicks, que se producen en este tramo del embarazo, con síntomas tales como endurecimiento del abdomen. Sin embargo, ni son dolorosas ni rítmicas.

    Otras molestias que pueden darse durante este mes del embarazo son el dolor abdominal de la zona inferior, el ardor de estómago, la hinchazón de piernas y pies o problemas de insomnio.

    Es muy importante seguir cuidando el sueño y, especialmente, la postura a la hora de dormir. Lo más conveniente es hacerlo apoyándose en el lado izquierdo, con el fin de facilitar la correcta oxigenación del feto. Hay que evitar dormir boca abajo, sobre todo porque el peso de la barriga podría obstaculizar el flujo de sangre a la placenta.

    En cuanto a las relaciones íntimas de pareja, si todo ha ido hasta ahora, y si la placenta no se ha insertado en el cuello uterino, se pueden seguir manteniendo sin problema. Eso sí, la delicadeza es importante en esta etapa, ya que tanto la mucosa de la vagina como del cuello del útero es muy fina y puede provocarse pérdida de sangre que, aunque no es peligroso sí puede resultar muy molesto.

    Los paseos largos y los ejercicios de gimnasio y preparación respiratoria para el parto te ayudarán a hacer más llevaderas estas últimas semanas de embarazo.

    También te puede interesar: Primer trimestre embarazo: Riesgos más frecuentes y descubre cómo cuidarse en el embarazo.

    1099

    ESCRITO POR PUBLICADO EN Calendario EmbarazoEmbarazoMamáConsejosfeto embarazoinstinto maternal
     
     
     
     
     
     
     
    Más populares