Peleas madre hija: Cómo evitar discusiones y mejorar la relación

Las peleas entre madre e hija son ya de lo más habitual, te damos unos consejos para evitarlas y mejorar la relación.

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    Peleas madre hija: Cómo evitar discusiones y mejorar la relación

    ¿Por qué son tan frecuentas las peleas entre madre e hija? ¿Cómo se pueden evitar las discusiones? ¿Cómo se puede mejorar la relación? Si te preguntan cómo es la relación que tienes ahora con tu madre, puede que digas que muy buena pero, ¿y si te preguntan cómo era en tu adolescencia? Las confrontaciones son muy habituales así como sencillas son las cosas que madre e hija pueden hacer para afianzar su relación.

    Relación de madre e hija

    Muchas madres e hijas pasan el día entero discutiendo, peleando por cualquier cosa, haciéndose la vida imposible sin ponerse en el lugar de la otra ni intentar entender la postura contraria. Son muchas las madres que sienten que pierden la relación con sus hijas más aún si éstas están en plena pubertad y son muchas las hijas que optan por pensar que sus madres son el enemigo; conclusión: una relación de familia que se ve dañada y unos momentos preciosos que son empañados por palabras feas y comportamientos inapropiados.

    ¿Por qué esta relación es tan complicada? ¿Qué lleva a una madre a discutir día y noche con su hija y viceversa? Dicen que las hijas suelen tener mejor relación con los padres y que en un momento u otro de sus vidas se enfrentan a sus madres sin motivo aparente.

    Deborah Tannen, profesora de la Universidad de George Town, analiza este tipo de discusiones entre madre e hija revelando como conclusión que la tensión da comienzo cuando las madres quieren proteger a unas hijas que empiezan hacerse mayores, algo que entra en conflicto con el pensamiento de unas niñas que se hacen mujeres, que buscan la aprobación de sus madres sin decirlo abiertamente y que encuentran en este “control” una crítica pura y dañina. Veamos estos con un ejemplo: la madre dice a su hija que lleva un vestido muy corto, con el objetivo de protegerla, pero la hija escucha que no le gusta la ropa que lleva, que se viste de manera incorrecta… La discusión está servida.

    Cómo evitar peleas entre madre e hija

    ¿Qué se puede hacer entonces? ¿Cómo hablar con sinceridad y confianza si dar pie a más peleas? Tannen propone lo siguiente: cambiar la manera en que reaccionamos al consejo de nuestra madre. Parece fácil, pero no lo es, sobretodo en la práctica. Lo que nos da a entender esta profesora es que hay que realizar un ejercicio de empatía, de ponerse en el lugar de la otra, de dar tiempo a expresar con palabras cómo se siente cada una. Una buena relación se construye desde los cimientos, es decir desde que la niña llega a este mundo. Si nunca hemos tenido una buena conversación con ella, no podemos esperar de la noche a la mañana que confíe en nosotras plenamente.

    A su vez, hay que darles espacio para que crezcan y cometan sus propios errores, hacerles saber que estamos ahí para cuando les haga falta, sin olvidar quien es la madre y quien es la hija, se puede tener una relación excelente pero guardando cada una su posición, algo vital para no perder la oportunidad de poner limites cuando sea necesario. Si se cruza y se sobrepasa la línea de la amistad, se corre el riesgo de perder la autoridad y no poder guiarla de manera apropiada en temas que aún escapen a su lógica.

    No ocultes resentimientos y trata de mostrar lo que piensas de una manera calmada y tranquila. Se realista y piensa que todos cometemos errores y que no hay nada de malo en pedir perdón. Respeta los límites y la individualidad de cada una para poder mantener una confianza plena. Unos consejos que sirven tanto para la madre como para la hija.

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