Segundo mes de embarazo: qué sucede

Un análisis confirmará lo que tú ya sabías, que estás embarazada. Tras las primeras semanas de incertidumbre, en tu cuerpo los cambios comienzan a ser más evidentes. Te damos algunos consejos para afrontar este segundo mes de embarazo

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    Segundo mes de embarazo: qué sucede

    ¿Sabes qué sucede durante el segundo mes de embarazo. Estás casi segura, pero hay que confirmar con un análisis de orina y sangre que vas a tener un bebé. A lo largo de los próximos meses tendrás que pensar por dos y comer para dos. Es importante cuidar la alimentación, sobre todo si las náuseas son más frecuentes. En este caso, puedes aumentar el número de comidas tomando pequeñas cantidades de alimentos.

    ¿Qué cambios se notan en el segundo mes de embarazo? Aunque los cambios físicos son todavía leves, estamos ante un momento importante. Y es que durante la gestación, cada mes es una nueva experiencia para la futura madre. ¿Qué sucede entre las semanas 4 y 8 de embarazo? Aunque, lógicamente, todavía la tripa no se nota, la futura mamá ya empieza a sentir las primeras emociones y señales de que el embarazo sigue su curso. Así, durante este segundo mes puedes notar que, además de los pechos, aumenta la cintura. También en este periodo, notarás la sensación de constante necesidad de orinar. Esto es debido al aumento del útero, hasta alcanzar el tamaño de un puño, y que comprime la vejiga. Lo normal es que esta molestia desaparezca durante el embarazo, si bien volverá a aparecer en la recta final de la gestación. Durante este periodo, las embarazadas también pueden sufrir cambios bruscos de humor, pasando de estar felices al llanto sin razón aparente. No pasa nada, es una reacción normal del cuerpo al cambio que está experimentando.

    Queda por delante un largo trayecto, en el que se sucederán los cambios corporales por el lógico desarrollo del feto, y para los que la madre comienza a prepararse desde los primeros meses. Vamos a ver qué sucede durante el segundo mes de embarazo.

    Durante estas semanas, el feto pasará de un tamaño de 8 milímetros a unos 3 centímetros, prácticamente del tamaño de una lenteja. Los primeros cambios hormonales se han anunciado con el retraso de la menstruación. Para salir de dudas, lo mejor es hacer el test de embarazo y, a partir de ahí, solicitar cita con el médico. Todavía es pronto para realizar cualquier prueba del embarazo, pero sí para hacer un análisis de sangre y comprobar que su estado de salud general es óptimo y que no hay ningún problema. También es importante realizar un examen ginecológico, tomar nota del peso (es fundamental empezar a controlar el peso en el embarazo desde los primeros meses) y revisar la dieta para ver si es necesario tomar algún suplemento dietético.

    El feto, durante este periodo, continúa creciendo en el interior y se prepara para el desarrollo de los que serán los futuros órganos (sistema nervioso, pulmones, hígado, estómago…). Al final de la octava semana, el feto tendrá un peso de unos 2-3 gramos. La sexta semana es uno de los momentos más curiosos, porque el embrión flota en el líquido amniótico que lo protege. Conectado a la placenta a través del cordón umbilical, el que le servirá para recibir los nutrientes y el oxígeno necesario durante su desarrollo, así como para eliminar dióxido de carbono y desechos metabólicos. Después de la semana séptima el embrión se convierte en un feto, su cara es redonda y adquiere una forma más humana.

    Los síntomas del segundo mes de embarazo

    Los síntomas más comunes del segundo mes de embarazo son las náuseas. Para evitarlas se puede recurrir a los remedios naturales, como el tomar alimentos secos o utilizar jengibre. No es conveniente obligarse a comer, así como evitar beber café o té, ya que no ayudan a remitir las molestias. Durante esta etapa la futura madre también puede sentirse más cansada de lo habitual, necesitando dormir con más frecuencia duermen. No hay que preocuparse, esto es normal.

    Más por creencia popular, aunque también tiene su base médica, se aconstumbra a no anunciar el feliz acontecimiento hasta el tercer mes de embarazo, por aquello de la buena o mala suerte. El primer trimestre, creencias popular aparte, es cierto que es el más delicado, por lo que en ocasiones es mejor esperar hasta ver que todo marcha bien.

    Las pérdidas de sangre en el segundo mes de embarazo suelen ser normal, pero si son abundantes hay que prestar atención porque pueden causar cólicos abdominales. En caso de pérdidas, consulte siempre al médico. Si, por casualidad, durante este mes, siente una necesidad frecuente de orinar, ardor de estómago, dolor de cabeza, mareos, sangrado por la nariz, picazón, inflamación abdominal y otros dolores consulte a su médico. Lo que no hay que hacer nunca es automedicarse. Durante este mes también es muy común sentir dolor en los senos (mayor sensibilidad mamaria), cuya duración e intensidad varía en cada mujer. Es un síntoma normal.

    Conviene hacer una primera visita al dentista. El embarazo, en concreto la acción hormonal, puede afectar a las encías y a los dientes, con la aparición de caries o el empeoramiento de las ya existentes. Las mujeres embarazadas, además de sus hábitos alimenticios, también deben cuidar su salud bucodental. Una boca sana evitará que surjan complicaciones durante el embarazo. También son frecuentes durante este periodo los mareos, debidos a una bajada de tensión o de azúcar.

    Aparte de los síntomas y molestas propias del embarazo, debes disfrutar al máximo de esta etapa de tu vida antes de alcanzar el tercer mes de embarazo.

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