Síndrome de la cabeza plana: Qué es, prevención y consejos

Te contamos qué es y cómo prevenir el síndrome de la cabeza plana en los bebés recién nacidos.

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    Síndrome de la cabeza plana: Qué es, prevención y consejos

    Se conoce como plagiocefalia o síndrome de la cabeza plana cuando el bebé recién nacido presenta cierta deformidad en la cabeza, algo que se suele corregir con el tiempo. Te contamos las precauciones a tener en cuenta.

    Qué es el síndrome de la cabeza plana

    Su nombre científico es plagiocefalia, aunque es más conocido como síndrome de la cabeza plana, una planicie que desarrolla el bebé en la parte posterior de la cabeza debido, principalmente, a que pasa muchas horas acostado de ese lado, afecta en mayor o menor medida al 48% de los bebés recién nacidos. En otras ocasiones este síndrome les viene a los bebés de nacimiento debido al parto ya que los huesos de la cabeza toman una forma un poco extraña, algo puntiaguda o achatada. Puede darse con mayor frecuencia cuando el bebé es prematuro debido a que sus huesos son más elásticos y blandos.

    Según informan los expertos, el síndrome de la cabeza plana no es peligroso y no afecta en absoluto al desarrollo cerebral del pequeño, es más bien una cuestión estética.

    Cómo detectar el síndrome de la cabeza plana

    El síndrome de la cabeza plana es muy fácil de detectar ya que se puede ver a simple vista que la zona posterior de la cabeza del bebé está aplanada y no tiene pelo o tiene muy poca cantidad en esa zona presentando más en el resto de la cabeza.

    Es posible que el médico reconozca esta anomalía en cuanto la vea sin necesidad de hacer ningún tipo de prueba médica.

    Qué hacer ante el Síndrome de la cabeza plana

    Los pediatras recomiendan recolocar la cabeza del pequeño a la hora de dormir, ya sea para tratar de eliminar el síndrome de la cabeza plana así como para prevenirlo. Cambiar de posición al bebé durante las horas que está acostado mejora su forma con el tiempo. Debes cambiar entonces al pequeño de postura cuando esté acostado, del lado derecho, izquierdo y boca arriba, lo mejor es hacerlo cuando se despierte para hacer las tomas y así no molestarle en exceso. Recuerda que debes modificar su postura también cuando esté en el carro o silla de paseo o cualquier otra superficie. Puedes ayudarte de una mantilla suave para que mantenga la posición de lado, tan solo colócala en su espalda y esto le hará las veces de respaldo para que esté lo más cómodo posible.

    Otro método a tener en cuenta es alternar la posición en la cuna, muchos padres suelen acostar al recién nacido apoyado por la parte izquierda de su costado, de esta forma él tenderá a girarse a la derecha para mirar hacia ese lado, si tu bebé lo hace, tan solo cambia la posición de la cuna.

    Coge a tu hijo en brazos siempre que quieras, esto hará que no pase tanto tiempo tumbado de la misma forma y ponlo a ratos y siempre cuando esté despierto, boca abajo para que pueda ejercitar su cuello.

    Si ves que pasados unos meses no mejora su aspecto, no dudes en contactar y pedir consejo a su pediatra.

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