10 juguetes hechos a mano que todas hemos fabricado de niñas

Seguro que recuerdas aquella época, te entrarán ganas de jugar de nuevo.

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    Existen juguetes clásicos que todos hemos utilizado de pequeños, si quieres regresar a la infancia. No te pierdas estos 10 juguetes hechos a mano que todas hemos fabricado de niñas.

    De niñas, no se necesitaban grandes lujos para dejar volar la imaginación, jugar y divertirse, y algo que hacíamos todas era inventarnos nuestra propia forma de pasarlo bien, con nuestros propios juguetes para conseguirlo. Estos artilugios eran muy fáciles de hacer y proporcionaban, con poco esfuerzo, una enorme cantidad de diversión y maravillosos recuerdos imborrables.

    Molinillo de Papel

    ¿Quién no ha pasado largos ratos viendo girar las aspas de un molinillo de papel? Eran facilísimos de hacer y podías decorarlos como más te gustase, rotuladores de colores, pegatinas, purpurina… ¡Todo valía! Que fácil era hipnotizarnos con algo bonito cuando éramos pequeaos.

    Come- cocos

    Este juguete no sólo era muy sencillo aprender a hacer, sino que atribuía características a quienes jugaban con él o incluso ¡podía predecir el futuro! Recordarás esos grandes momentos con las amigas donde averiguabas a quien le gustabas sin ningún atisbo de duda.

    Monstruos de cartón

    Qué divertido era decorar los rollos vacíos del papel higiénico para hacerlos parecer monstruos terroríficos, dragones, princesas o cualquier otra cosa apta para estimular nuestra imaginación y pasar tardes enteras inventando geniales historias.

    Teléfono de hilo

    Los clásicos vasitos de yogurt atados con un hilo. Mucho antes de la llegada del teléfono móvil, qué mayores nos hacía sentir tener el poder de hablar con otra persona que no tuviésemos delante, aunque estuviese en la habitación de al lado. Pero ojo, que había quien lograba fabricar uno que llegara hasta la casa de al lado ¡genios de la telefonía!

    Juego del cordel

    Ya podía ser una goma elástica o un cordel de hilo que la diversión era la misma, ¡formar muchísimas figuras sorprendentes y mostrárselo a los demás! La cuna, la estrella, la hamaca… las posibilidades eran infinitas y nada podía sustituir ese momento de alegría en el que se dominaba una nueva figura. Podía jugarlo una persona, pero si se hacía en compañia la diversión se multiplicaba.

    Barquito de papel

    El juguete perfecto para la bañera o las tardes en el lago. Fabricar tu propio barquito, personalizarlo para echarlo al agua y ver como navegaba era muy divertido. Si te juntabas con tus amigos podíais echar carreras y crear unos recuerdos insustituibles.

    Avión de papel

    El juguete número uno contra el aburrimiento en clase y el terror de los profes. Cuando alguien empezaba a hacer avioncitos de papel el resto se apuntaba y ya casi había que dar por finalizada la lección.

    Calcetín- marioneta

    Un calcetín, algo de sentido teatral y ganas de pasarlo bien era lo único que hacía falta para crear montones de personajes únicos que vivieran aventuras o simplemente que contasen los chistes de mayores que tú no te atrevías a contar todavía. Y si te sobran calcetines viejos en casa ¿qué mejor uso podrías darles?

    Pulseras de plástico

    Estas pulseras sacaban nuestro lado más creativo y el único límite era la imaginación para hacerlas tan bonitas como quisieras. Eran el regalo perfecto para esa chica que te gustaba o para esa amiga con la que siempre estarías junta. ¡Muchas de esas amistades siguen a día de hoy gracias a esa pulsera!

    Palo de lluvia

    El primer instrumento de la mayoría de nosotras. Su sonido relajante y melódico, que recuerda a la caída de la lluvia en otoño, hacía las delicias de cualquiera. Aún a día de hoy es un sonido que provoca una profunda nostalgia capaz de hacerte transportar hacia aquellos mágicos momentos.