15 cosas útiles que puedes hacer en la ducha

¿Creías que los minutos que gastas en la ducha eran tiempo perdido? Descubre las cosas útiles que puedes hacer mientras te duchas.

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    15 cosas útiles que puedes hacer en la ducha

    A veces la ducha es uno de los pocos momentos de tranquilidad que tenemos las mujeres trabajadoras, pero no cabe duda de que las más enérgicas la seguimos viendo como un momento fantástico para divertirnos y, sobre todo, para mimar nuestro cuerpo. No obstante, también encontramos ciertas actividades que realizamos sin darnos cuenta y que supone una mejora de nuestro estado de ánimo, e incluso otras que ni siquiera imaginamos. Te contamos 15 cosas útiles que puedes hacer en la ducha.

    Cosas útiles que hacer en la ducha

    1. Disfrutar de la soledad

    ¿Sabías que disfrutar de 2 minutos de silencio al día es muy beneficioso para nuestra salud? Efectivamente, la soledad no es una mala aliada en dosis pequeñas y a lo largo del día nos viene muy bien refugiarnos en un lugar donde sabemos que no vamos a ser molestadas, aunque apenas sea durante unos minutos.

    2. Resolver problemas

    En el día a día suelen surgir pequeños contratiempos o grandes problemas que deberemos resolver poco a poco. La ducha es el momento más adecuado para pensar en ello, ya que nos relajamos de tal modo que el cerebro comienza a lanzarnos algunas de las mejores soluciones posibles. ¿O es que nunca te ha pasado que te has quedado absorta pensando en algo mientras te bañabas?

    3. Meditar

    En la línea del punto anterior, los minutos de la ducha pueden ser un momento perfecto para practicar mindfulness o cualquier tipo de meditación, especialmente cuando estás iniciándote en la disciplina. Poco a poco comprobarás que conoces mejor tu interior, con lo que mejorarás tu autoestima y la confianza en ti misma.

    4. Ponerte al día

    ¿No tienes tiempo para ver las noticias? Escuchar la radio mientras te duchas te permitirá estar al tanto de lo que ocurre en el mundo sin necesidad de estar mirando la televisión o leyendo el periódico.

    5. Cantar

    Dicen que quien canta sus penas espanta, y con razón. Este refrán se remite directamente al hecho de que el canto nos ayuda a liberar estrés y mejora el sistema inmunitario, además de procurarte unos minutos de diversión. Por supuesto, para las auténticas apasionadas por el mundo de la música también podrán practicar para mejorar poco a poco.

    6. Escuchar música

    Si lo tuyo no es cantar y las noticias te deprimen, selecciona una buena emisora musical o una lista de reproducción que te apasione. ¡Saldrás de la ducha como nueva!

    7. Relajarte con aceites esenciales

    Los aceites esenciales son fantásticos para mejorar el estado de ánimo tras un día agotador, y es que consiguen relajar tanto nuestra mente como nuestro cuerpo. Los de lavanda son los más efectivos, aunque también es muy aconsejable el uso de eucalipto o naranja para aumentar la energía si nos sentimos en baja forma.

    8. Mejorar contracturas

    Las molestias en el cuello suelen tener su origen en el estrés, ya que es uno de los lugares donde mayor tensión se acumula, especialmente para quienes trabajan en una oficina. El agua caliente te ayudará a mejorar la circulación y a eliminar toxinas, por lo que será totalmente medicinal. Eso sí, procura no estar más tiempo del debido, ya que en caso contrario podrías acabar maltratando tu piel.

    9. Apuntar tus mejores ideas

    ¿Sabías que existía un papel resistente al agua? Se llama AquaNotes y es toda una revolución. Muchos de los grandes creativos del momento tienen este blog en sus bañeras, y es que son fantásticos para anotar las ideas más originales que se te puedan ocurrir. ¿Quién sabe? Puede que de ahí salte la chispa que te ayude a alcanzar tu sueño.

    10. Mejorar tu carisma

    Si tienes que hacer una exposición importante, no dudes en practicar bajo el agua. Algunas personas recomiendan hacerlo frente al espejo para controlar el lenguaje no verbal, pero no cabe duda de que centrarnos en eso provoca que no acabemos de hacer hincapié en un aspecto fundamental: el propio discurso.

    11. Limpiar la ducha

    Aunque parezca un poco extraño, limpiar mientras te duchas es una idea fantástica y totalmente factible. Para hacerlo sólo tendrás que aprovechar que todo está humedecido y pasar una bayeta limpia por las paredes con el gel sobrante o, en caso de ser necesario, añadir algún producto no agresivo. Una vez te acostumbras conseguirás ahorrar agua y mantener el baño impecable a diario.

    12. Ejercicio

    Si cuentas con la fortuna de tener una silla en tu plato de ducha o un suelo antideslizante, podrás realizar algunos ejercicios sencillos para mantenerte en plena forma. Eso sí, llevando siempre mucha precaución para no resbalar. Algunos de los más eficaces son las sentadillas o los estiramientos.

    13. Leer las etiquetas

    Hoy en día tenemos muchos productos fantásticos en el mercado, pero no cabe duda de que todavía podemos encontrarnos algún que otro disgusto, como descubrir que nuestro gel favorito contiene parabenos, o que nuestro champú contiene una gran cantidad de sulfatos y siliconas. Es muy importante que prestes atención a los componentes de tus productos de higiene para evitar posibles irritaciones o problemas futuros con la piel.

    14. Depilarte

    Afortunadamente contamos con un gran número de productos para depilarnos que son, incluso, a prueba de agua. Aprovechar estos minutitos de relax para poner a punto tu cuerpo va a ser muy productivo, especialmente para quienes nos gusta ir siempre impecables.

    15. Probar peinados

    ¿No te atreves a cambiar tu look porque no sabes cómo te quedará? Cuando tienes el pelo enjabonado puedes hacer una prueba aproximada, ya que el pelo se mantiene lo suficientemente compacto como para amoldarlo a placer. Evidentemente no vas a conseguir un resultado 100% verídico, pero al menos podrás hacerte una idea.