9 cosas que no debes comer en restaurantes

Descubre las cosas que no debes pedir bajo ningún concepto cuando vayas a un restaurante. ¡Puedes salvarte de más de un dolor de estómago!

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    Comer o cenar en un restaurante es una delicia: nos cocinan platos fantásticos y nos sirven como a reinas. Pero alguna que otra vez nos podemos topar con sorpresas desagradables, como que la comida no sea lo suficientemente fresca y acabemos nuestra velada con problemas digestivos. Si quieres acertar, no te pierdas las 9 cosas que no debes comer en restaurantes.

    1. Snacks

    Si vas a un restaurante es para comer productos de calidad, por lo que lo primero que debemos descartar son los aperitivos tipo snacks. De hecho, las patatas fritas y los cacahuetes que solemos pedir hasta que llega nuestra comida son uno de los alimentos más propensos a ensuciarnos de grasa las manos, lo cual debemos tener muy en cuenta si es que estamos en un evento importante.

    2. Marisco

    Uno de los platos más recurridos de los restaurantes son los mariscos, pero no siempre es buena idea pedirlos. En zonas próximas a la costa no habrá problema en cuanto a toparte con un producto fresco, pero en el resto del país es muy probable que nos sirvan marisco congelado o que tenga algunos días más, pudiendo provocar alguna que otra reacción alérgica.

    3. Pescado

    Al igual que ocurre con el marisco, el pescado no es del todo fiable si no nos encontramos en un restaurante cercano al mar. Evidentemente no queremos decir que vayamos a enfermar por el mero hecho de consumir este producto, pero lo cierto es que hay muchas personas que pueden presentar problemas digestivos si el pescado no es lo suficientemente fresco.

    4. Carne que no sea especialidad

    Cada restaurante tiene sus platos especiales o, al menos, algunos recomendados por los clientes. No cabe duda de que esta preferencia indica que la carne va a tener una calidad superior al resto. Por ello, una mala idea sería precisamente pedir lo que nadie pide, porque es una señal de que probablemente no sea de tan buena calidad o su sabor no sea precisamente el mejor.

    5. Agua del grifo

    Si quieres beber agua, pídela siempre embotellada. El agua del grifo no es igual en todos los puntos del país, por lo que no siempre será potable. De hecho, en muchas ocasiones te toparás con una que no estará filtrada y, por lo tanto, que pueda contener gérmenes y bacterias dañinas para tu organismo.

    6. Salsas y condimentos

    Para las amantes de las salsas es un horror no pedir una o varias para acompañar nuestro plato principal, pero muchas veces son utilizadas para camuflar el sabor y ocultar que los productos no son del todo frescos. Lo mejor, sin duda, es que pidamos que retiren la salsa o que nos la sirvan en un cuenco aparte.

    7. Pan

    ¿Recuerdas las cestas de pan que sirven en todos los restaurantes y que poca gente consume? Pues todo el pan no consumido suele acabar navegando entre una mesa y otra, llegando a convertirse en un producto totalmente comunitario. Esto hace que la higiene no sea la mejor, ya debido al transporte continuo puede adquirir gérmenes y bacterias no deseadas.

    8. Limón

    El limón es un ingrediente clave en muchos cócteles, pero según diversas investigaciones es una mera excusa para camuflar los gérmenes que puede haber en los vasos o en la propia bebida. Sabemos que en muchos casos ese toque ácido es necesario, pero te recomendamos evitarlo siempre que puedas.

    9. Vegetales crudos

    Las ensaladas y otros vegetales crudos son uno de los platos más recurridos por su bajo aporte calórico, pero tomar alimentos sin cocer nos expone a una gran cantidad de bacterias. Evidentemente este plato no siempre va a ser eliminado de la mesa, pero al menos debes fijarte en la calidad y hacer que lo cambien en caso de que no cumpla con los requisitos mínimos.