Atentado Manchester: La familia de Pepe Guardiola, cerca de la tragedia

Cristina Serra, y las hijas de ambos, Valentina y María, han salido ilesas del atentado terrorista de Manchester.

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    Aún seguimos conmocionados con el atentado de Manchester. Y según pasa las horas nos vamos enterando de más aspectos que hacen aún más trágica la noticia. La mujer de Pep Guardiola, Cristina Serra, y las hijas de ambos, Valentina y María, han salido ilesas del atentado. Las tres habían asistido para disfrutar del concierto de la cantante Ariana Grande en el estadio, donde tuvo lugar la tragedia, aunque afortunadamente ellas no sufrieron daño alguno.

    La mujer de Pep Guardiola, Cristina Serra, y las hijas de ambos, Valentina y María, se encontraban entre el público que asistió al concierto de la estadounidense Ariana Grande y donde posteriormente tuvo lugar el atentando que ya se ha cobrado más de 20 víctimas. Afortunadamente las tres han salido ilesas del atentado terrorista en el pabellón Manchester Arena.

    El propio Pep Guardiola, que fuera entrenador durante varias temporadas del FC Barcelona, ha escrito en su cuenta personal de Twitter un mensaje en inglés lamentando el ataque terrorista. “En shock. No puedo creer lo que ocurrió la pasada noche. Mis más profundas condolencias a las familias y amigos de las víctimas”, ha comentado el entrenador del Manchester City.

    María es la hija mayor del entrenador catalán y tiene 16 años, mientras que Valentina es la pequeña y nació en 2008. Además, el matrimonio, casado de manera sorprendente, tiene otro hijo, Màrius, nacido en 2003. La familia de Guardiola se mudó a Manchester tras el fichaje del técnico por el Manchester City, club al que ha empezado a entrenar esta temporada y con el que ha firmado un contrato de tres años.

    En declaraciones al diario Regió7 recogidas por Europa Press, el padre de Pep Guardiola, Valentí Guardiola, ha declarado que “por suerte todo ha quedado en un susto muy fuerte y no les ha tocado nada de esta locura”. Nos alegramos mucho de que todo se haya quedado en un susto, aunque lamentamos el dolor de las víctimas.