Cómo reparar el calzado de forma rápida y sencilla

Muchas veces preferimos comprar nuevos zapatos a reparar unos antiguos por la extraña idea de que este proceso será caro y complicado. Pero esto no es así

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    Cómo reparar el calzado de forma rápida y sencilla

    Existen muchas ocasiones en las que nos hemos querido poner un par de zapatos, y al cogerlos del armario hemos descubierto que no se encontraban en las mejores condiciones. Tapas del tacón que faltan, tobillos negros o con piel en mal estado e incluso puntas con colores apagados. Pues bien, reparar el calzado puede ser algo rápido y sencillo si sabes cómo. A continuación te mostramos algunos consejos para que puedas hacerlo tú misma.

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    Tácticas para reparar el calzado de forma sencilla.

    Tacones sin tapa

    Uno de los problemas más comunes es la falta de tapas. Estás andando tan tranquilamente y de repente empieza a sonar un ruido metálico que nos indica que ya no hay tapa en el tacón. Pues bien, cambiar la tapa es algo más sencillo de lo que nos pensamos y para lo que no hace falta acudir a un zapatero. Siempre que compras unos zapatos, suelen incluir un juego de tapas de repuesto. Lo que debes hacer para cambiarlas, es sujetar fuertemente el zapato mientras con unos alicates agarras la base de la tapa acabada y tiras hacia arriba. Verás que la tapa sale sin ningún problema. Una vez hecho esto, introduce la tapa nueva y golpea con un martillo para fijarla al tacón y que no se salga. Listo para seguir caminando.

    Puntas y talones oscurecidos

    Cuando los zapatos son de tonos claros, uno de los problemas más habituales es el ennegrecimiento de las puntas y los talones por el roce al andar. Pues bien para devolverles su color original lo que debes hacer es muy sencillo. Impregna la zona afectada con una cantidad generosa de quitagrasas del mismo que puedes utilizar para limpiar la cocina. Deja actuar toda la noche o por lo menos un buen rato y aclara abundantemente con agua. Verás cómo se quedan limpios. Si aun así algunas zonas permanecen más oscuras, frota con un cepillo de la ropa y jabón hasta que salga espuma y vuelve a aclarar.

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    Piel desgastada

    En el caso de los zapatos de piel, uno de los problemas que podemos encontrar es que la piel se agriete o simplemente pierda suavidad y brillo. Esto puede estar causado porque los zapatos nos vengan pequeños o por el paso del tiempo. Para solucionar esto, debes untar vaselina neutra y nutrir la superficie afectada dando un par de capas y dejando unas horas para que la piel absorba el producto y se hidrate. Si no dispones de vaselina neutra también puedes utilizar crema hidratante norma siempre que no tenga pigmentos de color.

    No hay excusa para comprar zapatos

    Que tus zapatos tengan arreglo, no significa que debas renunciar al placer de comprarte unos nuevos. Repara en la medida de lo posible aquellos zapatos a los que les tengas mucho cariño pero no te afanes en guardar zapatos muy pasados de moda o tan deteriorados que den mala imagen. Así que, ya sabes haz espacio en tu armario y no pierdas oportunidad de llevar unos pies elegantes.

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