Qué significan los disfraces de carnaval y cuentan de tu personalidad

Disfrazarse no sólo sirve para desinhibirnos, sino para mostrar aspectos de nuestra personalidad que solemos esconder. Te contamos qué significan los disfraces de carnaval y lo que pueden contar de tu personalidad.

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    Qué significan los disfraces de carnaval y cuentan de tu personalidad

    Llega el Carnaval y con él la mejor excusa para disfrazarnos de la manera más divertida y perder la vergüenza una vez al año. Pero más allá de ser una fiesta donde te diviertes, el Carnaval sirve para que las personas muestren otras máscaras distintas de su personalidad que en el día día es difícil mostrarlas.

    Y es que el Carnaval saca nuestra parte más lúdica, imaginativa y positiva, partes de nuestra vida que debido a las convenciones sociales no siempre podemos expresar en todos los ámbitos de nuestra vida. Muchas personas, aprovechan este momento de fiesta para sacar alguna parte de su personalidad que de otra forma no lo harían. Si no, que se lo cuenten a todas las personas que se reúnen en los carnavales españoles, como el Carnaval de Cádiz, uno de los diez Tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España, o el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional.

    Te contamos qué significado tiene para algunas personas disfrazarse y qué aspectos ocultos de su personalidad afloran el Carnaval:

    1. Liberación de la autocensura

    Muchas personas introvertidas y algunas que no lo son tanto viven autocensurándose constantemente por miedo al qué dirán, porque consideran que un aspecto de su personalidad les haría parecer vulnerable o por miedo al rechazo. El Carnaval permite a las personas sacar todo eso que llevan dentro a través de sus disfraces, de forma graciosa y divertida sin sentir que nadie te censurará, nisiquiera una misma.

    Un ejemplo muy habitual son los disfraces de “mujer” que suelen ser muy populares entre hombres. Todas las personas tenemos un lado femenino y otro masculino, pero debido a la sociedad patriarcal en la que vivimos, los hombres se ven cohibidos constantemente a dejar aflorar su lado femenino. Por eso, el Carnaval es una excusa para saltarse las normas sociales y explorar esos lados ocultos y saludables de nuestra personalidad.

    2. El disfraz te permite ser extrovertida

    Para muchas personas, entablar nuevas relaciones puede ser toda una hazaña y es que no se sienten seguras de sí mismas o no han aprendido muchas habilidades sociales. Al disfrazarse y convertirse en “otra persona” (o animal, cosa, etc.), se experimenta un cierto grado de seguridad que permite a las personas dejar atrás los sentimientos reprimidos y sacar su lado más extrovertido a la hora de entablar nuevas relaciones.

    Eso sí, hay que tener cuidado, pues generalmente las fiestas de carnavales vienen acompañadas de alcohol y el exceso de desinhibición puede dar pie a una “pasión y desenfreno” que nos conduzca por caminos equivocados que en realidad no queremos pisar. Por ello es importante mantener siempre un punto de cabeza fría y no extralimitarnos más de lo que verdaderamente deseamos.

    3. Conocimiento de tu propio cuerpo

    El movimiento de nuestro cuerpo es un área fundamental para que nos sintamos felices y plenos. El carnaval permite moverse de formas diferentes e inusuales a como lo hacemos en nuestro día a día. Nuestra expresión corporal puede dejarse llevar y aflorar sin temor a que nos juzguen o sintamos que hacemos el ridículo.

    4. Estimula tu imaginación

    Las fiestas de carnaval son la mejor excusa para sacar tu lado más creativo y estimular tu imaginación. Por ello, muchos psicólogos consideran que crear el disfraz tú misma es un acto terapéutico muy saludable, también en niños. Estimular nuestra imaginación es un acto que debería convertirse en hábito diario, sin embargo, las preocupaciones diarias no siempre nos permiten hacerlo. El Carnaval es una buena excusa, así que no pierdas esta oportunidad.

    5. Obsesión por el disfraz

    Aunque disfrazarse es algo muy positivo para nuestro estado emocional, lo cierto es que una persona que necesita constantemente disfrazarse puede estar incurriendo en una forma extrema de autocensura en el mundo real. Es decir, los disfraces permiten tapar inseguridades, saltarse normas sociales con las que no estamos de acuerdo o mostrar lo que en el día a día consideramos una debilidad, aunque no lo sea. Pero lo ideal es que como seres humanos nos permitamos vivir sin tantas máscaras personales y podamos ser nosotros mismos en todos los ámbitos de nuestra vida. Una persona que constantemente se disfraza es posible que tenga problemas para mostrar su yo a los demás, lo que puede llegar a provocarle angustia, por lo que es importante que deje salir lo que lleva dentro en todos los ámbitos de su vida.

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