Regalos ofensivos que no deberías hacer

No es lo mismo ‘regalar un poema y verle la cara’ que ‘regalar y que su cara sea un poema’. ¡Acierta a la primera descartando los regalos ofensivos!

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    Cuando se aproxima una festividad importante para nosotras o para alguno de nuestros seres queridos, como puede ser un cumpleaños o un aniversario, se nos llena el corazón de alegría y de ganas por hacerle un regalo, aunque sólo sea para ver la cara que pone. Sin embargo, muchas veces queremos ser tan originales o ir tanto al uso práctico del regalo en cuestión que su cara acaba siendo un auténtico poema. Si no quieres fallar, no te pierdas los regalos ofensivos que no deberías hacer.

    1. Productos de higiene

    Los productos de higiene como gel, jabón, champú, colonia, etc. son muy recurridos, pero muy poco acertados. Si quien lo recibe es alguien de la familia puede que no se sienta ofendido, pero ten por seguro que si se lo haces a cualquier otra persona de fuera de este círculo acabará ofendida, y es que lo primero que le vendrá a la cabeza es que piensas que huele mal y que debe mejorar su higiene.

    2. Vino

    Es muy típico el llevar una botella de vino cuando te invitan a una cena, pero cuando se trata de un regalo como tal, la cosa cambia. En primer lugar porque puede que le estés diciendo indirectamente que le gusta el alcohol más de lo que debe. Y, en segundo lugar, que definitivamente se lo hayas regalado para bebérosla entre los dos.

    3. Aspiradora

    ¿De verdad te estás planteando regalar una aspiradora en pleno 2016? Los artículos de limpieza son productos que debemos comprar por nuestra cuenta, ya que el hecho de que nos los regalen puede hacernos entender el tópico machista de que es la tarea que debemos desempeñar, o bien que nuestra casa no está bien limpia a ojos del resto; aunque evidentemente no sea así.

    4. Prendas reductoras

    Seguramente la persona en cuestión quiera comprarse esas prendas que le hacen una figura fantástica, pero regalárselo tú será como decirle que su cuerpo debe mejorar, lo cual no es una buena idea. ¡Descarta la idea!

    5. Detalles religiosos

    Si estás pensando en regalar algún objeto religioso, como puede ser un rosario, un colgante con una cruz o cualquier detalle similar, asegúrate muy bien de que la persona en cuestión es creyente. En caso de que no lo sea, puede que llegue a ofenderle o pueda sentir que le estás forzando a formar parte de la comunidad religiosa a la que tú perteneces. Eso sí, en ningún momento pensará que lo has hecho pensando en él, sino en ti misma.

    6. Artículos de cocina

    A menos de que sean productos estrella y muy codiciados por la persona en cuestión, regalar artículos de cocina es sencillamente una mala idea. Más que nada porque le estarás indicando que lo que quieres es que te cocine y que, además, no va a recibir ningún otro regalo que no sea para estar en la cocina.

    7. Libros de autoayuda

    Si conoces a una persona con depresión y quieres tener un detalle bonito con ella, no le regales un libro de autoayuda. Puede que desde tu perspectiva lo veas útil, pero no lo es en absoluto. De hecho, lejos de animarla le recordará que está sumida en uno de los períodos más difíciles de su vida, lo cual puede llegar a deprimirse o a sentirse incomprendida.

    8. Manuales

    Regalar un manual de cocina, de modales o de cualquier aspecto que quieras que la otra persona cambie es muy útil, pero tremendamente equivocado. Al verlo va a sentir que lo estás obligando a que cambie, ya que de otro modo no te gustará. ¿Y sabes lo que puede ocurrir? Que definitivamente te indique que no le importa no gustarte.

    9. Una foto tuya

    Está claro que podéis ser dos personas muy cercanas, pero ¿de verdad crees que el mejor regalo que puedes hacerle es una foto tuya? Probablemente lo primero que piense es que no has querido gastarte dinero por él y acabe incluso planteándose vuestra relación.

    10. Regalos que no tengan en cuenta la cultura

    Si vas a hacer un regalo a una persona de otro país, asegúrate muy bien de tener en cuenta su cultura, ya que puedes llegar a ofenderle. Por ejemplo, en Japón y en China son de muy mal augurio los números 4, 9, 13 y 14, por lo que regalarle cualquier artículo que contenga estos números va a ser para ellos toda una ofensa.