Acoso sexual: Consejos para detectarlo

El acoso sexual puede ser mucho más común de lo que imaginamos, te contamos cómo detectarlo.

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    Acoso sexual: Consejos para detectarlo

    El acoso sexual muchas veces se disfraza de otras cosas e incluso, puede pasar desapercibido, especialmente si vivimos en una sociedad especialmente machista. Este tipo de subordinación es algo que no debemos tolerar bajo ninguna circunstancia y por esto mismo, es tan importante saber reconocerlo a tiempo. A continuación, te descubrimos qué es el acoso sexual y te damos algunos consejos útiles para detectarlo a tiempo.

    ¿Qué es exactamente el acoso sexual?

    El acoso sexual es un término usado para definir cualquier comportamiento ofensivo de tipo sexual. Se puede presentar como un acecho, como un acoso en línea, cuando eres víctima de algún tipo de amenaza o cuando alguien actúa contra ti de forma amenazante.

    No son piropos, es acoso #AcosoEsViolencia #NiUnaMenos

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    Esta situación genera frustración en la parte débil (es decir, la víctima del acoso) y puede llegar a causar problemas psicológicos graves e incluso, pérdida de autoestima si la situación se prolonga en el tiempo.

    Por esto mismo, es muy importante saber parar esta situación a tiempo antes de que las represalias psicológicas para quien sufre este problema sean demasiado graves.

    Consejos para detectar el acoso sexual

    El acoso sexual no es únicamente el acto de intentar violentar a una persona o forzarla a mantener relaciones sexuales de forma involuntaria y reiterada; va mucho más allá ya que cualquier comportamiento relativo a la superioridad de género es considerado acoso sexual siempre que tenga connotaciones de este tipo. Algunas de las señales que pueden ayudarte a reconocer si estás sufriendo este tipo de acoso son las siguientes:

    Comunicación: Las bromas sexuales, las indirectas que incomodan y las frases clásicas del micromachismo se consideran acoso sexual. Recuerda, los piropos de desconocidos son acoso. Los chistes sexuales, las calumnias, los apelativos sexuales, los insultos o las burlas, las amenazas físicas, cuando te bloquean el camino para que puedas seguir caminando o cuando alguien te envía una imagen insinuante con contenido sexual… todo esto es acoso. No los permitas.

    Acoso sexual en el trabajo: Dentro del trabajo, el acosador puede insultar a la víctima o humillarla por su género. Además, puede exigirle tareas imposibles para hacerla sentir inferior. Si por ejemplo, un jefe te toca y te pregunta si quieres una promoción, estás siendo acosada sexualmente. Si las insinuaciones no incluyen contacto físico pero sí alusiones sexuales, puedes presentar una denuncia, incluso aunque hayas aceptado el acoso en un primer momento.

    Acoso sexual con contacto físico: El acosador intentará ridiculizar a la víctima delante de sus compañeros y dar una imagen estereotipada en base a sus atributos sexuales, además la aislará de todo contacto y la hará sentir inferior hasta que esta demuestre un comportamiento sumiso y complaciente. Cuando el acosador toca a su víctima, incluso sin necesidad de que el contacto sea sexual, se considera acoso también.

    Piropos, halagos y otras formas de acoso sexual

    Una forma de prevención del acoso sexual es el conocimiento y el respeto a uno mismo, nunca debes dejar que nadie se aproveche de ti, que te haga sentir sexualmente incómoda, invadida o inferior. Las palabras bonitas, cuando vienen de personas que conoces y que te quieren bien, son siempre bienvenidas. Pero cuando alguien te hace sentir mal, cuando te sientes agredida… eso es acoso.

    El acoso sexual pasa también en pareja, por lo que te invitamos a descubrir más sobre ello haciendo click aquí. También te invitamos a averiguar sobre las leyes vigentes en tu país sobre el acoso sexual en el lugar de trabajo. Dependiendo de la legislación de tu zona, podrás saber en qué situaciones puedes demandarlo con la policía.

    Si alguien te hace sentir así, comparte tu malestar con las personas en las que más confías, no lo escondas ni te sientas avergonzada porque no es tu culpa. ¡Denuncia el acoso sexual y comparte lo que sabes!