Amistad entre mujeres: Claves para entender la amistad femenina

La amistad femenina siempre ha sido objeto de curiosidad, porque supone una red de relaciones complejas y difíciles de comprender. Hoy te contamos algunas claves para entenderla.

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    Amistad entre mujeres: Claves para entender la amistad femenina

    La famosa socioligüista Deborah Tannen acaba de publicar su último libro, You’re The Only One I Can Tell: Inside the Language of Women’s Friendships, que trata de explicar las complejas relaciones en la amistad entre mujeres. Una investigación muy interesante que nos abre la puerta para comprender por qué en la amistad entre mujeres hay tanta comunicación, por qué nos contamos tanto nuestras cosas y cómo funcionan las relaciones de amistad entre mujeres. Hemos recopilado las claves para entender la amistad femenina que la propia Deborah Tannen expone. Si tienes curiosidad, ¡No te las pierdas!

    1. Las amistades entre mujeres son diferentes que con hombres o entre hombres

    Esto seguramente lo tienes claro. Si eres mujer, probablemente estarás de acuerdo en que tus relaciones con la mayoría de tus amistades mujeres son muy diferentes a tus relaciones de amistad con otros hombres. Muchos hombres nunca llegan a comprender qué tiene de especial ese grupo de mujeres amigas que muchas veces es prioridad en la vida de una mujer, más que otras cosas que para el hombre son importantes.

    Tannen ha descubierto que en la mayoría de las culturas del mundo las niñas pasan más tiempo sentadas y hablando que los niños. Para una niña, su mejor amiga es aquella que le cuenta todo, y para un niño su mejor amigo es aquel que lo hace todo. Tannen no entra a responder a la pregunta sobre es una cuestión de sociabilidad o de biología, aunque reconoce que seguramente sea una combinación entre ambos.

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    Pero si nos paramos a ver a nuestros hijos, sobrinas o nietas, seguramente podamos recordar cómo éramos nosotras de niñas y poder apreciar un cambio importante. A simple vista, parece que hoy los niños hablan y expresan mejor sus sentimientos y las niñas hacen más actividades y salen más al exterior que antes. Tal vez en un futuro haya alguna investigadora que refute a Tannen.

    2. Los secretos y los cotilleos son una demostración de interés

    Durante décadas se ha criticado mucho el estereotipo de la mujer cotilla. Esta idea de las mujeres hablando de otras con cierta malicia, parece que poco a poco se va diseminando. Deborah Tannen asegura que los chismes son una demostración de interés. Muchas mujeres en su amistad acostumbran a contarse ‘cosas que no contarían a nadie’ sobre ellas mismas u otra persona. El hecho de acercarte a una persona y contarle un secreto, supone una exposición de que lo pueda contar a una tercera persona, por lo que hacerlo con una amiga es un acto de confianza hacia ella.

    Por otro lado, Tannen distingue entre las intenciones de los cotilleos. Para la socióloga del lenguaje, “contar algo de alguien” a una amiga puede ser un reflejo de que esa persona te preocupa o te importa, que te interesa. Sin embargo, es muy diferente “hablar en contra de alguien”, donde hay otro tipo de implicaciones que van más allá del interés hacia una persona. Esta diferencia es lo que para Tannen ha hecho que se confunda chisme con algo malicioso.

    3. En las amistades entre mujeres hay dinámicas de poder

    Deborah Tannen ha encontrado que entre los grupos de amigas mujeres suele haber diferentes dinámicas de poder, sobre todo entre las amistades que se encuentran en esas etapas donde los amigos juegan un papel esencial en su vida, como la adolescencia o la etapa universitaria.

    La investigadora asegura que los secretos pueden convertirse en un aparato de poder en las relaciones grupales. A quién decides contarle el secreto, a quién no, por qué lo haces, ¿contará tu secreto esa persona?. En el momento en el que cuentas un secreto a tu amiga, le estás otorgando un cierto poder sobre ti, de modo que en realidad te estás arriesgando a que tu secreto pueda dejar de serlo si tu amiga lo cuenta.