Cómo afrontar la vida de pareja con ironía

¿Quieres saber cómo afrontar la vida de pareja con ironía? Es muy sencillo si sigues nuestras recomendaciones. Sonríe, acepta sus defectos, sé autocrítica...

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    ¿Cómo afrontar la vida de pareja con ironía? Las relaciones se alimentan de complicidad, amor, respeto e intereses comunes pero también de la ironía. Porque si al principio se permite casi todo y el deseo hacia el otro es inigualable, según pasan los años, los defectos mutuos se convierten en cantos rodados pesados, una fuente de interminables discusiones, disputas e incluso separaciones.

    Por supuesto, los motivos reales son otros, pero la ironía sin duda puede ayudar a suavizar esos bordes y encontrar esa necesidad de reír y sonreír juntos. He aquí, pues, la forma de afrontar la vida de pareja con la sonrisa en los labios.

    1.- Sé autocrítica

    La primera regla que debemos seguir es la ironía. Porque si no somos capaces de ser autocríticos con nosotros mismos, será difícil sacar una sonrisa al otro o crear un diálogo lúdico y alegre cuando esté enfadado. Siempre es mejor poner buena cara ante las adversidades.

    2.- Acepta sus defectos

    Si no quieres acabar arrancándoos los pelos, gritar o hablar en voz alta y tiraros los trastos a la cabeza, debes recurrir a la única arma que puede salvarte, mirar sus defectos con ironía. Y es que, tarde o temprano tendrá que aceptarlos.

    3.- Entender que nadie es perfecto

    Una pareja madura, capaz de dialogar, de discutir a veces y divertirse, no comprende la palabra “perfección”. Y como nadie es perfecto, debemos entender que de vez en cuando nuestro chico meta la pata. Mejor tomárselo bien que no estar todo el día con mala cara y echándoos las cosas en cara. Acuérdate la ilusión que un día os hizo uniros como pareja. ¿Quieres echarlo a perder?

    4.- Evitar los excesos

    Ya se trate de un exceso de indiferencia o lujuria excesiva, de alcohol cuando la relación pasa por altibajos… la conclusión es siempre la misma, los excesos son malos para la pareja y son enemigos de la ironía. Porque una pareja que se entiende, tiene las cosas bajo control y pretende llegar al equilibrio adecuado.

    5.- Sorprenderse con gestos inesperados

    Incluso si tienes miedo a ir al ridículo, cae en la tentación de sorprender a tu pareja con un regalo, una buena palabra, una frase pronunciada para provocar una sonrisa simpática. Son pequeños gestos que cuentan y que ayudan a mantener la relación viva. Porque llevar muchos años juntos no quiere decir abandonarse.

    6.- Experimentar en la cama

    Y, por supuesto, la ironía debe acompañarnos incluso bajo las sábanas, para evitar un exceso de seriedad. Debéis experimentar posturas nuevas para acabar con la rutina. No descartes los juguetes íntimos, los disfraces o los preliminares que tanto gustan a ambos sexos. Es tu pareja, ¿por qué avergonzarse?