Cuckolding: A mi novio le gusta verme con otros

Atrás quedaron calificativos como cabrón o cornudo, llega la moda del cuckolding, un fetiche masculino que consiste en permitir que la pareja sea infiel.

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    Cuckolding: A mi novio le gusta verme con otros

    Durante muchos años se ha castigado a las mujeres por encima de los hombres en caso de infidelidad, y es que, la deshonra masculina era considerada injustamente en mayor grado que la femenina. Pero hoy en día la realidad es que existen infinidad de hombres que se excitan con la idea de que su mujer practique sexo con otras personas en su presencia, sin sentir ningún tipo de dolor sino, todo lo contrario, un placer sexual de dominación que les resulta difícil conseguir de otra manera.

    Excitación mediante la humillación

    Esta práctica sexual es concebida para muchos hombres como una humillación en la que disfrutan siendo desplazados por el amante de su mujer. Es común incluso que uno de los requisitos indispensables para elegir el amante sea el tamaño del pene, ya que muchos sumisos se sienten todavía más excitados si el amante está mejor dotado que ellos. Sin embargo, existen también otros hombres que entienden esta táctica como un ejercicio a la inversa: la dominación de elegir cuándo y con quién tendrá relaciones su mujer, teniendo de esta forma un poder absoluto sobre su vida sexual.

    Nada que ver con un menage-a-trois

    Otro de los fetiches masculinos por excelencia es hacer un trío, pues bien, esta práctica del cuckolding o cornudo no tiene nada que ver con la participación, es tan solo un deleite visual no participativo. El hombre se excita únicamente con la idea de ser humillado por su mujer y desplazado por otro hombre más corpulento, sexualmente mejor atribuido o todo lo contrario. Pero la participación en el acto, no se contempla en ningún momento. Se mira, pero no se toca.

    Puede ser también con mujeres

    La homosexualidad femenina es uno de los fetiches masculinos que más seguidores tiene, y es que directamente muchos hombres, lejos de la idea de sumisión o dominación, ni si quiera consideran infidelidad el sexo siempre que sea con personas del mismo género. Estos chicos quieren y se excitan muchísimo al ver a su novia manteniendo relaciones sexuales con otras mujeres, de tal forma que llegan a idealizarla al verla convertida en su fantasía sexual. Este tipo de juegos pueden ser recomendables para algunas parejas, ya que, generalmente, el hombre se conforma con observar y en el aumento de la excitación todos ganan, la chica se lleva sexo por partida doble y él cumple una fantasía.

    Enmascarando la homosexualidad

    Aunque no es el caso más común, existe la posibilidad de que la petición de esta práctica signifique la existencia de tendencias homosexuales por parte del hombre, que verdaderamente se excita observando al otro hombre más que a su propia mujer. Debes ser muy observadora en estos temas, y prepararte en caso de que vaya a más, puesto que si la situación es esta, tu relación tendrá carencias difícilmente salvables.

    En definitiva, cualquier juego sexual que sea consensuado y aceptado por las dos partes de la pareja es interesante para mantener la llama viva. Si vais a practicar cuckolding debes estar segura de estar preparada y disfrutar de la relación sin ningún tipo de remordimiento, ya que la idea de amor y fidelidad como valores unidos no es una verdad absoluta. Está demostrado que para algunas personas el amor y el sexo son conceptos totalmente diferentes y que hay quien puede amar a su pareja y acostarse con otra persona sin que esto llegue a significar nada para ambos, siempre que esté consensuado y no exista engaño o deslealtad.