Eyaculación retrógrada: Qué es, causas y tratamiento

El trastorno de la eyaculación retrógrada puede suponer problemas psicológicos y descenso de la fertilidad.

por , il

    Eyaculación retrógrada: Qué es, causas y tratamiento

    Cuando el semen no se expulsa al exterior a pesar de la sensación de orgasmo, es posible que el hombre padezca un trastorno de eyaculación retrógrada. Hoy te contamos qué es, las causas y cuál es el tratamiento de la eyaculación retrógrada.

    Qué es la eyaculación retrógrada

    La eyaculación retrógrada, también llamada ‘orgasmo seco’, se considera un trastorno fisiológico, y se da cuando el líquido seminal regresa a la vejiga en el orgasmo, impidiendo que salga al exterior.

    Los hombres que padecen eyaculación retrógrada producen semen durante el orgasmo de forma natural, pero al hacerlo, su semen retrocede hacia su vejiga, la cual se contrae y redirige el semen hacia la uretra, para eliminarlo junto con la orina.

    Los síntomas de la eyaculación retrógrada son poco o ningún semen en la eyaculación y micción turbia, consecuencia de la mezcla de orina y semen.

    A la hora de identificar la eyaculación retrógrada, es importante no confundirla con la eyaculación retardada, una disfunción sexual en la que el hombre tarda más de lo habitual en eyacular. Así mismo, la eyaculación retrógrada no es lo mismo que la retroeyaculación o facultad que algunos hombres tienen de tener un orgasmo sin eyacular.

    La eyaculación retrógrada es un problema médico que debe ser diagnosticado por un urólogo especialista que pueda determinar la causa y el tratamiento más adecuado.

    Consecuencias de la eyaculación retrógrada

    Además de las consecuencias psicológicas que puede generar a muchos hombres el hecho de no eyacular hacia el exterior, la eyaculación retrógrada puede ser un problema para aquellos hombres que desean concebir. Se prescribe como un caso de infertilidad, pero no es estrictamente así. Es decir, los espermatozoides de un hombre que padece eyaculación retrógrada pueden ser completamente sanos, sin embargo, al regresar a la vejiga durante la eyaculación, no se pueden poner en contacto con la vagina y el aparato reproductor femenino.

    Generalmente, la única forma de concebir en un caso de eyaculación retrógrada es mediante inseminación artificial, mediante un proceso en el que se centrifuga la orina del eyaculador retrógrado para aislar su semen diluido en la orina.

    Causas de la eyaculación retrógrada

    Existen varias causas asociadas a la eyaculación retrógrada:

    • Efecto secundario de algunos medicamentos, como fármacos para tratar la presión alta, algunos medicamentos antidepresivos y medicinas para el tratamiento de próstata o uretra.
    • Cirugía desobstructiva prostática, como tratamiento de la Hiperplasia benigna de próstata. En este caso, el trastorno de la eyaculación retrógrada puede llegar a ser irreversible y el paciente debe ser informado antes de la cirugía de las complicaciones y efectos que conlleva.
    • Diabetes: una de las consecuencias de la diabetes puede ser la eyaculación retrógrada.

    Eyaculación retrógrada: tratamiento

    La eyaculación retrógrada es un trastorno totalmente benigno y no tiene por qué causar ningún problema para el hombre, excepto si desea concebir. En algunos hombres está asociado a dolores durante la eyaculación, por lo que es importante acudir al médico urólogo para que descarte otras enfermedades o disfunciones sexuales.

    Si la eyaculación retrógrada se debe a la toma de ciertos medicamentos y esto ocasiona un problema para el paciente, el urólogo o médico puede decidir cambiar el medicamento o prescindir de su toma.

    En los casos en que la eyaculación retrógrada se debe a la diabetes o a cirugía de próstata, se puede tratar con algunos medicamentos, como la pseudoframina o la imipramina.

    Los trastornos psicológicos que pueda causar la eyaculación retrógrada han de tratarse mediante un especialista psicológico. Lo más importante es enfrentarse a ello con naturalidad y entender que se trata de un trastorno benigno que no provoca ningún daño al organismo y que se puede buscar una solución en caso del deseo de concebir.