¿La infidelidad ayuda a la pareja? 5 motivos para no creerlo

¿La infidelidad ayuda a la pareja? 5 motivos para no creerlo. Aunque muchas personas piensen que da un impulso a la relación, en realidad no es así. Atenta a todo lo que te contamos.

por , il - Última actualización

    ¿La infidelidad ayuda a la pareja? 5 motivos para no creerlo. ¿Sabes que hay psiquiatras y psicólogos que mantienen que una infidelidad puede venir bien a la pareja? Aunque sea en su justa medida, la mayoría de las veces, la infidelidad acaba con la pareja, ¿verdad?

    Según determinados médicos, psicólogos y psiquiatras, el adulterio o la infidelidad, en su justa medida, tiene un poder terapéutico para las parejas, pero como siempre se dice, ni un extremo ni el otro, porque la gran mayoría de las parejas que pasan por una infidelidad, acaban cada uno por su lado, porque hay al menos cinco motivos para confirmar que la infidelidad no ayuda a la pareja, y son estos.

    1.- La confianza desaparece

    Las promesas son promesas a cualquier edad, romperlas supone una pérdida de confianza en la otra persona, que repercutirá negativamente en la relación, aunque eso sí, recuperar la confianza tras una infidelidad es posible, pero muy difícil.

    2.- Ves rivales por todas partes

    Una vez que has perdonado, se intenta reconducir la relación, pero siguen surgiendo problemas, porque una amiga, una compañera de trabajo o incluso una desconocida, pueden convertirse en una amenaza a la relación. Si antes de la infidelidad eras demasiado ingenua y te lo creías todo, tras esta traición serás todo lo contrario.

    3.- La relación no será la misma

    Tras una infidelidad la relación no va a volver a ser la misma que antes, porque si algo antes no funcionaba, en este periodo post-traumático, se puede convertir en un problema sin solución.

    Persecución, control excesivo y desconfianza se pueden volver en el centro de vuestra relación, haciendo que sea un verdadero infierno.

    4.- Venganza

    Se dice que la venganza es un plato que se sirve frío, pero después de una infidelidad es difícil resistir la tentación de servirlo caliente, ardiendo. Pero no hay duda que estas “vendettas” no hacen bien a la relación, consiguiendo únicamente volver a poner sobre la mesa todos los problemas anteriores que estaban supuestamente olvidados.

    5.- Salen a la luz los celos morbosos

    Los celos morbosos no se dan sólo cuando existe un peligro real, sino que se ven amenazas por todas partes. La pareja ya no es lo que era, sino que es un objeto en propiedad, con el que hacer y deshacer a gusto del traicionado. Si no puedes perdonar de verdad una infidelidad, es fácil caer en el victimismo, con mecanismos irracionales.

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