Adicción a los tatuajes: Todo lo que debes saber al respecto

Endorfinas, adrenalina e, incluso, la sensación de dolor están detrás de la adicción a los tatuajes. Descubre si eres adicta al tatto.

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    Adicción a los tatuajes: Todo lo que debes saber al respecto

    La afición a hacer de la piel un lienzo puede derivar en adicción a los tatuajes. Además de tomar las debidas precauciones para minimizar los riesgos al tatuarse la piel, conviene tener en cuenta un efecto, quizá inesperado pero real.

    Los tatuajes son mucho más que una moda estética y, por supuesto, han dejado de ser exclusiva de los más atrevidos. De hecho, muchos tatuajes pueden ser considerados auténticas obras de arte en la piel. La actriz Angelina Jolie o el exfutbolista David Beckham son algunos de los famosos que han hecho de los tatuajes parte de su identidad. ¿Adictos al tatto?

    ¿Por qué los tatuajes crean adicción?

    Los tatuajes crean adicción, tal y como han constatado diversos estudios que han indagado en los factores que influyen por el gusto, en ocasiones ilimitado, de llevar la piel tatuada. Una nueva adicción cuya respuesta podría estar en nuestro propio organismo.

    Según los expertos de la Universidad Rey Juan Carlos, las endorfinas segregadas de manera natural por el cerebro durante el proceso de creación del tatuaje sobre la piel. Una sensación placentera que, como señalan, puede ser similar a la que producen algunas sustancias estupefacientes. En el caso de algunas personas, incluso el dolor al perforar la piel con las agujas de tatuar puede generar esta misma sensación.

    Las conocidas como las hormonas de la felicidad mejoran el estado de ánimo, al igual que la adrenalina, una hormona segregada por las glándulas suprarrenales ante situaciones o emociones intensas. Y un tatuaje puede ser una de ellas.

    Efectos psicológicos de los tatuajes

    Toda adicción genera una dependencia psicológica, y en el caso de los tatuajes parte de la recompensa viene dada por la sensación de mejorar la autoestima. No solo genera adicción el proceso del tatuaje, sino el resultado final. El arte corporal (un tatto siempre encierra un significado) puede aporta un extra a la imagen corporal o remarcar algún aspecto de la personalidad.

    Sin embargo, esta adicción al tatuaje puede esconder problemas de comunicación y de interacción social. Algunas personas recurren a los tatuajes como una forma de llamar la atención o de buscar nuevas formas de relacionarse y pertenecer a un grupo social.

    Hay quien hace de los tatuajes en la piel su mejor colección, y de ahí la necesidad de seguir explorando dónde hacerse el siguiente tatto.

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