Navidad 2016

Alimentos que es mejor no comprar

Alimentos que es mejor no comprar

Alimentos que es mejor no comprar. No son tan saludables como parecen y, en ocasiones, son más caros, son los alimentos que podemos dejar, sin problemas, fuera de la cesta de la compra.

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    alimentos que es mejor no comprar

    Menos saludables de lo que parecen, y en ocasiones también más caros. Esto es lo que define a los alimentos que es mejor no comprar ya que, como veremos, no son indispensables en la dieta; en ocasiones, todo lo contrario. Tomamos nota para evitar llenar la cesta de la compra de alimentos engañosos.


    Hay alimentos más saludables que otros, esto es incuestionable. Precisamente, nos vamos a detener en aquellos alimentos que es mejor no comprar, aunque hasta ahora hayamos pensado que eran más saludables de lo que parecían. Lo cierto es que la mayoría de ellos no son necesarios en una dieta sana y variada, ya que podemos recurrir a otros con más valor nutricional y, en ocasiones, menos caros.


    1. Queso rallado: Añadir un puñadito de queso rallado a los platos de pasta o de verduras puede realzar su sabor, pero no siempre hay que desembolsar un precio elevado. No hay que dejarse llevar por las marcas o las modas, buscando variedades que ofrezcan el mismo sabor a un precio más barato.
    2. Embutidos: De entrada, son una fuente extraordinaria de grasas y de sal, por lo que conviene moderar su consumo. De hecho, la recomendación es no tomar más de 20 gramos de carne procesada al día para seguir una dieta sana. Abusar de este tipo de productos nos hace m ás vulnerables a padecer problemas de colesterol y de sobrepeso.
    3. Arándanos: Encontramos arándanos en las etiquetas de productos como los cereales, las barritas de cereales, panecillos e, incluso, salsas. Sus propiedades son indiscutibles, pero el problema radica que en la mayoría de estos artículos envasados la presencia de los arándanos es artificial. Si queremos sacar el máximo partido a este fruto rojo, lo mejor es comprarlas al natural y preparar nuestro muesli o combinado (yogur con arándanos, por ejemplo) directamente en casa.
    4. Pan multicereales o multigranos: Atención, porque estamos ante uno de los alimentos disfrazados de saludables. Reviste la lista de ingredientes para asegurarse de que realmente incluye cereales. En algunos casos se trata de pan blanco con una mínima caxntidad de granos. Si es así, es mejor optar por otros alimentos, como el arroz integral, la avena o la quinoa.

    5. Mantequilla de maní: No solo hay que fijarse en su contenido en grasa, sino también en su contenido en azúcar. Y es que, en algunos casos, cuando se reduce la grasa, aumenta el azúcar para que no pierda sabor, extras que no conviene incluir en la dieta.
    6. Té embotellado: Preparar nuestro propio té en casa es la mejor forma de ahorrar dinero y extras de azúcar. De hecho, algunas variedades de té embotellado tienen más azúcar que un refresco.
    7. Salsa de tomate para pasta: Si comparamos lo que nos cuesta un tarro envasado de salsa para pasta y un kilo de tomates frescos nos daremos cuenta que la segunda opción es más económico. Y también más saludable. Lo mejor, para aprovechar todos los beneficios del tomate, es preparar de forma caseras las salsas de tomate triturado, sobre todo en verano. El método más sencillo es poner tomate triturado en una sartén, añadir un chorrito de vinagre de vino, una cucharadita de azúcar, especias y verduras picadas (pimientos, cebollas, setas, zanahorias…); dejar hervir a fuego lento durante una hora.
    8. Pescados grandes: Es mejor elegir variedades de pescado pequeñas, con menos contenido en mercurio, como el lenguado, sardinas e, incluso, el salmón.
    9. Bebidas energéticas: Una auténtica bomba de azúcar. Nos reportan energía al instante, pero ¿a qué precio? Si necesitas activarte a media tarde, es mejor tomar una taza de café sin azúcar (siempre y cuando no se haya abusado del café a lo largo del día).
    10. Productos de panadería sin gluten: Comer sin gluten, salvo que tengamos intolerancia o celiaquía, puede ser contraproducente para la salud. Además, hay que revisar siempre la etiqueta, porque en algunos casos de productos horneados y envasados, como el pan o galletas, pueden incluir otros ingredientes artificiales y azúcar en mayor cantidad que los productos de panadería tradicionales.
    11. Leches con sabores: Leche de vainilla o de caramelo… de entrada no reportan ningún beneficio extra para la salud, aunque sean sin azúcar. Es mejor tomar leche desnatada directamente.
    12. Alimentos con celulosa: Puede parecer curioso, pero sí, algunas etiquetas de ingredientes incluyen celulosa, para darle mayor consistencia y hacerlo más saciante, pero en realidad no aporta ningún valor extra.
    13. Arroz blanco: Diferentes estudios han constatado una vinculación entre el consumo de arroz blanco y la diabetes. Así, tomar más de 5 porciones a la semana puede hacernos más vulnerables a padecer diabetes.

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