Cómo combatir el calor con una correcta hidratación

Aumentar la ingesta de líquido, y no beber solo cuando tenemos sed, es clave para mantener hidratado el cuerpo en verano.

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    Cuando la temperatura sube, nuestro organismo necesita más líquido (fundamentalmente agua) para mantener el nivel hídrico equilibrado. En pocas palabras, para no deshidratarse. No solemos prestarle la debida atención a la hidratación, cuando en realidad es esencial para nuestra salud y bienestar, especialmente en los meses de más calor. El agua juega un papel vital, tanto es así que perder tan solo el 1-2% de agua de nuestro cuerpo puede provocar desde dolores de cabeza y afectar a las capacidades cognitivas. En verano la necesidad de beber aumenta por la sudoración, siendo aconsejable revisar la dieta para dar mayor protagonismo a los alimentos frescos, en especial frutas y verduras. Las frutas de color naranja y rojo son especialmente ricas en carotenoides, pigmentos que ayudan a proteger la piel de los rayos solares. Vamos a ver las claves de una correcta hidratación en verano.

    1. Beber mucha agua

    Hay que tomar al menos un litro y medio de agua al día, especialmente entre las comidas para facilitar la absorción de minerales. No todas las aguas son iguales, variando su composición en función de la fuente y del tratamiento al que ha sido sometidas. La mayoría son ricas en magnesio, potasio, calcio.

    2. Comer más frutas y verduras

    Las frutas y verduras son esenciales para cuidar la salud y la dieta, siendo especialmente recomendable aumentar su presencia durante el verano, ya que la mayoría tienen un alto contenido en agua. Es mejor tomarlas al natural o mezcladas en batidos y zumos caseros.

    3. Platos frescos y ligeros

    La dieta del verano debe primar los platos frescos y ligeros, evitando los alimentos ricos en grasas y calorías. Los nutricionistas aconsejan tomar pescado, carne blanca, zumos, fruta, verdura, yogur y batidos naturales. En verano nuestro cuerpo nos pide alimentos más ligeros.

    4. Evita las horas de mayor calor

    Trata de evitar exponerte a las horas en que hace más calor, de 12 a 16h. El exceso de calor y el sol es deshidratante y puede afectarte. Por eso, durante esas horas, permanece en lugares con sombras, frescos y ventilados, para que ayudes a tu cuerpo a mantenerse hidratado.

    5. Ten tu neverita a mano

    Si vas a pasar muchas horas en la playa y vas a practicar voley playa o algún otro ejercicio, es importante que mantengas una hidratación extra. Lleva tu neverita portátil con botellas de agua, zumos naturales o frutas hidratantes para mantenerte hidratada en todo momento.

    6. Bebe otro tipo de líquidos

    También puede hidratarte con otro tipo de bebidas, como el té helado natural, los zumos, batidos naturales, la horchata o el gazpacho. Los refrescos no son una buena opción, pues contienen altos niveles de azúcar que afectarán tu salud y tu peso, aunque se pueden consumir de vez en cuando.

    7. No te pases con el alcohol

    Es la época ideal de la terracita, la caña y la tapa, pero es iportante que sepas que el alcohol es una bebida con un fuerte efecto deshidratante. Aunque si te apetece salir en las noches de verano con tus amigos, hay algunas estrategias. La cerveza, la puedes tomar sin alcohol, para que eliminar el efecto deshidratante del mismo, y el tinto de verano y la sangría, los puedes ‘hidratar’ añadiendo un extra de hielo.

    8. Ayúdate de la sal

    Si vas a pasar mucho tiempo haciendo ejercicio, tienes una competición o has sudado por una circunstancia y sientes que has perdido mucho líquido, la sal puede ayudarte, porque ayuda a retener y conservar los líquidos de tu cuerpo. Aunque se aconseja tener una dieta baja en sodio (osea con poca sal), en casos necesarios y extremos la sal te puede ayudar. Un snack salado o beber un poco de agua con sal puede ayudarte a mantenerte hidratada durante más tiempo. Es un truco habitual de muchos deportistas.

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