Navidad 2016

Cuando tus ojos no dejan de llorar: causas y remedios

Cuando tus ojos no dejan de llorar: causas y remedios

Cuando tus ojos no dejan de llorar: causas y remedios. Curiosamente, la sequedad ocular suele ser una de las principales causas de que nuestros ojos se vuelvan más llorosos. Pero hay más causas que pueden estar detrás. Prevenir, y conocer los motivos que alteran la salud de nuestro ojos, es fundamental.

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    ojo lloroso

    Cuando nuestros ojos no dejan de llorar, curiosamente el principal motivo suele ser que están secos. Pero, ¿hay más causas que lo expliquen? Sí, hay más causas, como veremos a continuación, y hay remedios, si bien es importante consultar siempre al médico para constatar de qué se trata exactamente y cuál es el tratamiento más idóneo en cada caso. Más que un problema severo, suele ser molesto, por lo que conviene tratarlo. Además, de esta manera, evitaremos complicaciones. La salud de nuestros ojos empieza con una correcta prevención.


    ¿Has notado alguna vez como si tuvieras arenilla en los ojos, dolor o visión borrosa? En estos casos la respuesta más frecuente es que nuestros ojos están secos. Cuando esto sucede, la sequedad de los ojos, el organismo estimula la producción de lágrimas para compensar. Hay que recordar que las lágrimas desempeñan una función esencial, como el mantener limpios los ojos y ayudar a evitar la presencia de partículas o cuerpos extraños. Pero hay otros motivos por los que nuestros ojos pueden no dejar de llorar. Si además de lo anterior notamos que los párpados se descaman y aparece una sensación de escozor, el problema puede ser una conjuntivitis o blefaritis –inflamación del borde de los párpados- causada por alguna alergia (polen, polvo, pelo de las mascotas, moho…). En el momento en que notemos algún síntoma o dolor en los ojos es conveniente consultar al especialista, tanto para certificar las causas que lo provocan como para indicar el tratamiento más adecuado.

    Otra de las causas que pueden estar detrás del lagrimeo constante es cuando la circulación de la lágrima encuentra un obstáculo en su camino de salida. Esto puede deberse a una infección repetida en los ojos.

    Si hay dolor, conviene consultar cuanto antes al médico.

    Una malformación –desviación del tabique nasal, pestañas que nacen hacia dentro o una herida en la zona de la conjuntiva- también puede estar detrás del lagrimeo.


    Tener la sensación de que ante nuestros ojos flotan ‘moscas’ tiene un nombre y una explicación. Se denomina miodesopsias y se trata de pequeños grumos que aparecen en el vítreo, el líquido que rellena la cavidad de los ojos. No se trata de nada grave, ya que suele indicar el envejecimiento del vítreo, aunque también puede aparecer en personas jóvenes. Suele ser más común en personas con miopía o que han sido operados de cataratas. Si aparecen de repente, o junto a luces y destellos, hay que consultar al médico ya que puede tratarse de un problema de desprendimiento de retina.


    Aunque como hemos señalado es conveniente consultar al médico para determinar el tratamiento más adecuado, hay algunos remedios naturales que podemos aplicar para aliviar los incómodos síntomas de los ojos cuando no dejan de llorar. Así, los más conocidos son lavar los ojos con una infusión de manzanilla o té negro. Podemos optar también por aplicar compresas mojadas en estas infusiones, sobre todo cuando también hay enrojecimiento e irritación ocular.

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