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Hipertensión: los 6 alimentos que debemos evitar

Hipertensión: los 6 alimentos que debemos evitar

Hipertensión: los 6 alimentos que debemos evitar. La dieta influye directamente en la presión arterial, cuyos niveles no debemos subestimar porque pueden entrañar riesgos para la salud. ¿Qué alimentos hay que evitar?

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    Teniendo en cuenta que la dieta influye de manera directa en los niveles de tensión arterial, ¿qué alimentos debemos evitar en caso de hipertensión? Estos son los 6 alimentos a los que más atención hay que prestar.


    Por una cuestión de salud no conviene ignorar el diagnóstico de presión arterial alta o hipertensión. Un trastorno que, entre otros, constituye un factor de riesgo de nuestra salud cardiovascular. En caso de síntomas de hipertensión, ¿qué hacer? Lo primero, revisar la dieta, ya que algunos alimentos pueden ser más un enemigo que un aliado de nuestra tensión arterial. Al igual que hay alimentos beneficiosos, ¿cuáles son los alimentos que conviene evitar? Siguiendo la clasificación de la Asociación Americana del Corazón que, atendiendo a la relación entre dieta e hipertensión arterial, establece que hay 6 alimentos que conviene evitar en caso de tensión arterial alta.


    Antes de entrar de lleno en la lista de los alimentos considerados más perjudiciales, un primer consejo médico válido para todas las dietas: evitar el consumo de alimentos salados, ya que la sal es el primer enemigo.

    1. Pan: Algunos tipos de pan pueden contener en una sola rebanada más de 230 miligramos de sodio, una cantidad que representa el 15% del total que debe tomarse durante todo el día. Lógicamente no se trata de prohibir el consumo de pan dentro de la dieta, sino optar por consumir pan sin sal.
    2. Productos cárnicos: En segundo lugar se encuentran los productos cárnicos. Se trata de carnes que, como es sabido, contienen sodio. En este tipo de carnes, tanto cocidas como crudas, no se puede prescindir de la sal ya que se utiliza para alargar la vida de los productos y el cumplimiento de las normas sanitarias durante su producción.
    3. Carne blanca: En cuanto a la carne blanca hay que tener en cuenta que tiene menos grasa. Sin embargo, recordemos que la carne blanca previamente envasada puede tener más cantidad de sodio (hasta mil miligramos por porción). Sin lugar a dudas, hay que prestar atención a la etiqueta de este tipo de productos.
    4. Pollo: Generalmente, sazonamos el pollo con hierbas y con sal para su preparación. En este caso, es tan sencillo como prescindir de la sal como condimento, agregando solo las hierbas para dar un sabor más intenso. Si se prepara una salsa, evita añadirle sal.
    5. Sopas y guisos: No hablamos de las sopas y guisos caseros, sino sobre todo de los productos que ya compramos semipreparados, como los sobres de sopa o caldo en tetrabrick, y que sí pueden contener demasiada sal. Lo mejor es preparar estos platos siempre en casa, con recetas caseras y controlando la sal que añadimos.
    6. Pizza: Finalmente, está la pizza.

      En este caso, el principal problema no solo radica en los condimentos, sino en la propia masa, ya que puede contener una cantidad muy alta de sodio (más de 700 miligramos).

    Por lo tanto, se puede asegurar que la forma de reducir la presión arterial alta es declarando la guerra a la sal. Además, es aconsejable realizarse controles de manera periódica, teniendo en cuenta que, entre otros, hay una estrecha relación entre la hipertensión arterial y los dolores de cabeza. Si sufrimos tensión arterial alta durante el embarazo hay que seguir a rajatabla las indicaciones del médico.


    Vigilar la tensión arterial, y adoptar las medidas dietéticas adecuadas en caso de niveles altos, es fundamental para nuestro bienestar general. No debemos olvidar que la hipertensión puede ser un riesgo severo para nuestra salud. En primer lugar, prevenir la hipertensión se traduce en reducir los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares. Además, consumir sal de manera moderada contribuye a nuestro bienestar en general.

    Para reducir el consumo de sal es importante seleccionar bien los alimentos de la cesta de la compra. Por lo general, en el supermercado no solemos prestar atención a las etiquetas de los alimentos y hacemos la elección más por gustos y preferencias. Sin embargo, deberíamos dedicarle más tiempo a leer las etiquetas para, en este caso, controlar el contenido de sodio.

    Otro consejo a la hora de realizar la compra es optar mejor por los alimentos congelados que por los enlatados, ya que contienen más cantidades de sal. En el caso de las verduras enlatadas lo mejor es retirar el líquido, ya que suele ser muy salada. También hay que prestar atención a las salsas.

    Y algo muy importante. Para reducir la cantidad de sal que ingerimos lo mejor es limitar el consumo de alimentos de comida rápida, como patatas fritas o pizzas. A menudo se recurre, por falta de tiempo, a este tipo de productos para salvar alguna de las comidas. Sin embargo, siempre es mejor preparar un plato casero (una ensalada, por ejemplo, se prepara en apenas diez minutos y es infinitamente más saludable). Si vamos a comer fuera, cuidado con la sal, ya que las comidas de los restaurantes suelen pecar de saladas. A la hora de hacer su elección, especifique que quiere el menú con poca sal.

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