Navidad 2016

Lentillas: Cuidados y beneficios

Lentillas: Cuidados y beneficios

Lentillas: Cuidados y beneficios. Por su comodidad, las lentillas se han convertido en la opción perfecta al uso de las gafas en los casos de miopía, hipermetropía y astigmatismo. Pero las lentillas son algo más que una cuestión estética, son un aliado de la salud de nuestros ojos, por lo que requieren una serie de cuidados específicos.

por en Prevención, Salud de Mujer, Consejos Salud, Ojos
Última actualización:

    lentillas cuidados

    Cómodas y estéticas. Son dos de los beneficios de las lentillas, las cuales lógicamente requiere una serie de cuidados específicos. Las lentillas, transparentes y graduadas para cada caso, se colocan sobre la córnea, en la parte anterior del ojo, para corregir los defectos de visión en casos tales como hipermetropía, miopía y astigmatismo. ¿Qué tipos de lentes hay?, ¿a qué edad se pueden comenzar a usar?, ¿qué cuidados requieren?, ¿pueden usar lentillas los más pequeños? Son algunas de las preguntas a las que vamos a tratar de dar respuesta.


    Las lentes de contacto o lentillas, por comodidad o por estética, se han convertido en una alternativa a las gafas cada vez más usada. Las lentillas ayudan a corregir los defectos de refracción del ojo, sobre todo la miopía y la hipermetropía y, en menor grado, el astigmatismo. Las lentillas no solo ejercen una función protectora del ojo, también correctora. Existen dos tipos de lentes, las duras y las blandas. Las primeras son rígidas, pequeñas, y ayudan a corregir las miopías, hipermetropías y astigmatismo (hasta tres dioptrías). Se colocan y retiran fácilmente, aunque su adaptación es más prolongada y su tolerancia menor.
    Por su parte, las lentillas blandas con hidrófilas, más grandes que las duras y se toleran mejor. Corrigen miopía, hipermetropía y astigmatismo leve. Por su comodidad y pocas complicaciones, las lentillas blandas son las más utilizadas en la actualidad.

    Las lentes de contacto están graduadas y se colocan delante de la córnea (se ubica en la parte anterior del ojo, protegida por los párpados y las lágrimas.


    En función del tipo, las lentillas requieren una serie de cuidados específicos. Así, las duras hay que limpiarlas a diario y desinfectarlas de manera periódica. Las blandas, por su parte, deben mantenerse siempre húmedas para evitar la acumulación de residuos orgánicos y microorganismos.

    Entre los consejos a seguir:

    • Lavarse siempre las manos antes de manipularlas.
    • Usar los líquidos recomendados para la limpieza de las lentillas y renovarlas cuando aconseja el oftalmólogo (las mensuales, una vez al mes; las semanales, una vez a la semana; las duras pueden durar varios años).
    • Las lentillas de uso diario deben retirarse del ojo al acostarse o dormir.
    • Nunca hay que dejar que las lentillas se sequen y hay que guardarlas en su estuche con la solución adecuada.

    Tanto en el periodo de adaptación como en el uso cotidiano de las lentillas pueden aparecer algunos problemas o contraindicaciones, como infecciones o inflamaciones corneales, sequedad del ojo, intolerancia por hipersensibilidad o conjuntivitis, entre otras. En algunos casos, el lagrimeo, la hipersensibilidad a la luz o el malestar físico pueden dificultar el uso de las lentillas. Es importante acudir a la consulta del oftalmólogo de manera periódica, para revisar el estado de la córnea y de las lentillas, evitando posibles riesgos.


    Actualmente, y gracias a los nuevos diseños y avances en lentillas, se pueden empezar a utilizar desde la infancia, especialmente para el tratamiento de la miopía e hipermetropías que aparecen en la edad escolar. En ambos casos, además, el uso de las gafas correctoras puede resultar más incómodo para el niño, al tiempo que restan visión periférica.

    740

    ESCRITO POR PUBLICADO EN PrevenciónSalud de MujerConsejos SaludOjos

    Navidad 2016

     
     
     
     
     
     
     
    Más populares