Navidad 2016

Problemas salud verano: ¿Cómo evitarlos?

Problemas salud verano: ¿Cómo evitarlos?

Problemas salud verano: ¿Cómo evitarlos? Gastroenteritis, quemaduras solares, alergias, golpes de calor o estreñimiento son los trastornos más comunes de la salud durante los meses de calor. Prevenir es invertir en salud, y en este caso la premisa es la misma, cuidar nuestra alimentación, evitar las exposiciones a los rayos solares sin la debida protección, hidratarnos correctamente y evitar ingerir cualquier alimento o líquido que desconozcamos su procedencia y conservación. Disfruta de un verano saludable poniendo en práctica unos sencillos consejos.

por en Alimentación, Enfermedades frecuentes, Piel, Prevención, Salud de Mujer, Consejos Salud, Gastritis, Quemaduras solares, vacaciones
Última actualización:

    salud verano

    Problemas salud verano: ¿Cómo evitarlos? De entrada, hay que señalar que se pueden clasificar en cinco las enfermedades o trastornos de la salud más frecuentes durante el verano: Gastroenteritis, quemaduras solares, estreñimiento, alergias o golpe de calor. Prevenir es invertir en salud y en todos estos casos basta con seguir unas sencillas recomendaciones y consejos médicos que evitarán que durante los meses de verano tengamos que acudir al médico o a urgencias aquejados de alguno de los síntomas que caracterizan los trastornos más comunes del verano.


    Cinco son los trastornos de salud más comunes durante los meses de verano. Gastroenteritis, quemaduras solares, alergias, estreñimiento o golpe de calor son los riesgos más frecuentes a los que nos exponemos con la subida de las temperaturas. ¿Cómo prevenirlos? ¿Cómo actuar en caso de que aparezcan los síntomas? Empecemos por el primero de ellos, la gastroenteritis, cuya causa más común suele ser una intoxicación alimentaria, aunque también puede aparecer por una viriasis (infección por virus). Los síntomas más comunes son diarrea, vómitos, malestar general y, en algunos casos, episodios de fiebre.

    Para evitar las gastroenteristis lo más aconsejable es evitar comer alimentos o líquidos cuya procedencia desconocemos o que nos generen dudas sobre su conservación. Es importante fijarse en las fechas de caducidad y, en el caso de viajar al extranjero, vigilar la comida que se toma y llevar siempre la medicación necesaria.


    No esperar a tener sed es la mejor manera de evitar la deshidratación y los golpes de calor, a los que son más vulnerables los niños y los mayores. Se suele manifestar con náuseas, vómitos, malestar general y fiebre. Al menor síntoma, además de avisar al médico, conviene acostar al paciente en una habitación en penumbra, aplicándole baños de agua fría y paños húmedos en la nuca y en las muñecas. Para evitar un episodio de deshidratación lo más aconsejable es ingerir al menos dos litros de agua al día y evitar realizar actividades físicas o esfuerzos durante las horas centrales del día y cuando más calor hace.



    Suele ser un problema pasajero, pero también puede tener un diagnóstico más severo, por ejemplo en el caso de los niños o personas mayores. Para su prevención los médicos recomiendan una dieta rica en agua y fruta con alto contenido en fibra. En algunos casos, siempre bajo consejo médico, puede ser necesario utilizar algún tipo de medicamento, sobre todo si el proceso se alarga durante más de tres días.


    La exposición al sol nos hace más vulnerables durante el verano a las quemaduras de la piel, las cuales pueden ser leves pero también graves y son el resultado de una incorrecta protección y de una exposición demasiado prolongada a los rayos solares. Además, las quemaduras solares pueden ser la antesala de una alergia solar, sobre todo en los casos de pacientes que presentan pieles atópicas, fototipo I o aquellos que ya han padecido quemaduras en años anteriores. Una dieta rica en antioxidantes y la protección adecuada de nuestra piel es la mejor manera de evitar las quemaduras.


    Utilizar repelentes, ropa y calzado adecuado (de esta manera también evitaremos la aparición de hongos en los pies) y evitar salir al atardecer y amanecer, cuando los mosquitos hacen acto de presencia para alimentarse. No solo de los mosquitos y otros insectos, durante el verano también debemos protegernos de las medusas. Si somos alérgicos, hay que viajar siempre con el antihistamínico.

    893

    ESCRITO POR PUBLICADO EN AlimentaciónEnfermedades frecuentesPielPrevenciónSalud de MujerConsejos SaludGastritisQuemaduras solaresvacaciones

    Navidad 2016

     
     
     
     
     
     
     
    Más populares