Navidad 2016

Trastorno alimenticio emocional: ¿Comes por estrés?

Trastorno alimenticio emocional: ¿Comes por estrés?

Trastorno alimenticio emocional: ¿Comes por estrés? Un hábito poco saludable al que las mujeres somos más propensas a recurrir. El utilizar la comida para aliviar el estrés o la ansiedad puede provocar un desorden o trastorno de alimentación más serio, así como otros problemas de salud como sobrepeso u obesidad.

por en Alimentación, Estrés, Investigaciones Médicas, Psicología, Salud de Mujer, Alimentación Equilibrada, Ansiedad
Última actualización:

    trastorno alimenticio emocional

    Trastorno alimenticio emocional: ¿Comes por estrés? Utilizar la comida para aliviar el estrés, la ansiedad y el cansancio mental es un hábito, poco saludable de entrada, al que recurrimos con mayor frecuencia las mujeres, tal y como ha constatado un estudio que analiza la relación entre el estrés laboral y emocional y la conducta alimentaria. Comer de manera incontrolada o, dicho de otra manera, comer por emociones puede derivar en un trastorno de alimentación más serio o en problemas de salud como sobrepeso y obesidad.


    ¿Comes por estrés? ¿Recurres a la comida para aliviar la ansiedad y el cansancio asociado a los problemas del trabajo? Éstas son algunas de las preguntas realizadas a las más de 200 mujeres, de entre 30 y 55 años, que participaron en el estudio de investigación sobre nutrición, llevado a cabo por el Finnish Institute of Occupational Health, y que analizaba la relación entre el estado emocional y los hábitos alimenticios. No solo se demostró que comer de manera incontrolada es una respuesta a las situaciones de estrés y ansiedad, sobre todo en los casos de estrés laboral, sino que las mujeres somos más propensas a recurrir a esta conducta, un desorden que no siempre es fácil controlar.

    Un hábito que no solo nos hace comer de manera incontrolada, sino que nos impide controlar el apetito y seguir unos horarios de comida. Este tipo de trastorno, comer de manera emocional, también pueden derivar en un problema de alimentación más serio, de sobrepeso o de obesidad.

    Lo más importante, en este caso, es diagnosticar la causa del estrés, un trastorno emocional pasajero al que también somos más propensas de la mujer, dentro del capítulo de diferencias entre mujeres y hombres en salud.

    El comer por estrés, tal y como evalúa este estudio publicado en la American Journal of Clinical Nutrition, también provoca que no vigilemos lo que picamos entre horas. Es decir, al no comer por hambre y solo para aliviar la ansiedad, tendemos a abusar de alimentos menos saludables, por ejemplo, ricos en azúcares y con más calorías. Un comer según las emociones que, en el caso de las mujeres, se acentúa cuando se sienten agobiadas en su trabajo, tanto por agotamiento como por no sentirse satisfechas con él. Para evitar comer de manera incontrolada, además de consultar al médico, el ejercicio físico (desde dar un paseo) es un buen aliado, así como el tener cerca alimentos saludables, como fruta.

    568

    ESCRITO POR PUBLICADO EN AlimentaciónEstrésInvestigaciones MédicasPsicologíaSalud de MujerAlimentación EquilibradaAnsiedad

    Navidad 2016

     
     
     
     
     
     
     
    Más populares