Navidad 2016

Trastorno alimenticio selectivo: ¿Qué hay detrás?

Trastorno alimenticio selectivo: ¿Qué hay detrás?

Trastorno alimenticio selectivo: ¿Qué hay detrás? También denominado síndrome del comedor selectivo, puede ser la antesala de un trastorno más severo como la anorexia, la bulimia o la vigorexia, entre otros. Un trastorno que se puede manifestar por la estricta selección de alimentos de nuestra dieta, menos de una decena, o por la tendencia o adicción a comer a todas horas un determinado alimento. ¿Cómo se puede reconocer? ¿Cuáles son sus causas?

por en Salud de Mujer, Trastornos alimenticios, Consejos Dietas
Última actualización:

    trastorno alimenticio selectivo

    Trastorno alimenticio selectivo: ¿Qué hay detrás? El hábito de comer solo una selección reducida de alimentos puede esconder un problema para la salud ya que puede ser la puerta de entrada de un trastorno del comportamiento con la comida. También llamado síndrome del comedor selectivo, ¿cómo podemos identificarlo? La primera señal, incluir en la dieta menos de una decena de alimentos o abusar de un determinado tipo de alimento. ¿Cómo podemos evitar este comportamiento anormal con la comida? Aprendiendo a comer desde la infancia.


    El trastorno alimenticio selectivo, también denominado síndrome del comedor selectivo, puede ser la antesala de un trastorno más severo, como la anorexia o la bulimia, y con los que comparte el comportamiento anormal hacia los alimentos. Encontramos dos perfiles más frecuentes del comedor selectivo. Por una parte, aquella persona solo incluye en su dieta una estricta selección de alimentos, menos de diez y, por otra, aquella que tiene especial predilección por algún tipo de alimento en concreto y tiende a comerlo en cantidades demasiado altas (tomar más de seis cafés al día, comer una tableta de chocolate y comer un alimento a todas horas (queso, yogures…). Una relación anormal con la comida que, si se mantiene en el tiempo, puede ser la antesala de un trastorno alimenticio más severo, como puede ser la anorexia, la bulimia o la vigorexia (obsesión por conseguir un cuerpo diez). Y es que la alimentación selectiva no siempre se produce por un desinterés por la comida o el cuidado, sino todo lo contrario, ya que en algunos casos lo que se busca es perder peso o conseguir un cuerpo más trabajado. En algunos casos, el trastorno se produce porque se eligen solo una serie de alimentos que se cree, erróneamente, que son más sanos. Sin embargo, en cualquier caso, se rompe la premisa básica de una dieta sana, variada y equilibrada como la mejor manera de mantener nuestra salud y asegurar la correcta ingesta de los nutrientes esenciales.


    Elegir los alimentos es una tendencia y casi una fase por la que pasamos todos durante la infancia, etapa en la que precisamente debe comenzarse a enseñar a comer y a tener una relación sana con la comida, porque en esto sí podemos recurrir a la sabiduría popular que hay que comer de todo, en su justa medida, pero de todo, porque todo los alimentos cumplen una función y pueden resultar beneficiosos. De hecho, tal y como apuntan los especialistas, detrás del comedor selectivo suele haber antecedentes de problemas para introducir alimentos en la dieta infantil.

    Seguir una dieta limitada y monótona, tanto en la elección de alimentos como en su preparación, puede acarrear problemas de salud y carencias nutricionales, al tiempo que genera ansiedad. Lo más importante es determinar cuáles son las causas de este trastorno, sin descartar que pueda haber una adicción a un determinado alimento o un problema más severo con la comida que precede a la obsesión por el peso y lo que se come. Los primeros síntomas de que no estamos siguiendo una dieta equilibrada es el cansancio, alteraciones de la piel o trastornos metabólicos.


    Los trastornos de la alimentación se pueden tratar, tanto en el plano físico como emocional, ya que la conducta compulsiva u obsesiva con la comida (en algunos casos simplemente se descartan alimentos por sus calorías o por su contenido en determinadas sustancias como conservantes, pero sin que medie más argumento de peso) puede enmascarar también un problema de seguridad, depresión, ansiedad, trastorno afectivo o un comportamiento compulsivo a comer en situaciones de estrés e incluso a refugiarse siempre en el mismo alimento (dulces, chocolate, café).

    839

    ESCRITO POR PUBLICADO EN Salud de MujerTrastornos alimenticiosConsejos Dietas

    Navidad 2016

     
     
     
     
     
     
     
    Más populares