Errores comunes al usar lubricante

Muchas parejas usan lubricantes para favorecer el placer en sus relaciones sexuales, pero a veces cometen errores que desembocan en roturas del condón o infecciones vaginales.

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    Errores comunes al usar lubricante

    Los lubricantes femeninos o lubricantes íntimos nos pueden ayudar a mejorar nuestras relaciones sexuales, pero no siempre los usamos correctamente o elegimos el adecuado en función de nuestras necesidades. Te contamos los errores más comunes que cometemos al usar lubricante.

    Usar un lubricante no apto para preservativo

    Muchas parejas que usan preservativo creen que cualquier lubricante es válido y no es así, lo que puede favorecer la rotura del condón. Los únicos lubricantes que no dañan el látex del preservativo son los lubricantes con base acuosa (y no todos). En el envase debe especificar que es un lubricante compatible con preservativos de látex.

    Usar cualquier lubricante en nuestros juguetes sexuales

    Es común que se usen lubricantes para utilizar los juguetes sexuales, pero no todos sirven. Algunos pueden dañarlos o interferir químicamente en su composición pudiendo provocar irritación o infecciones en la vagina o el pene. Al igual que con el tema de los preservativos, en el empaque del producto debe especificar que es un lubricante compatible con juguetes sexuales (y el material del que esté hecho tu juguete). Del mismo modo, debes asegurarte en las instrucciones de tu juguete sexual que éste puede ser usado con lubricantes.

    Utilizar lubricante con una infección vaginal

    Un lubricante humectante te puede dar la sensación de alivio cuando tienes una infección vaginal, pero su uso es totalmente desaconsejado ya que puede incluso favorecer que la infección se agrave o se extienda. Acude a tu médico o ginecólogo para curar tu infección vaginal y, mientras la tengas, no uses lubricantes.

    Elegir el lubricante erróneo cuando existen problemas de sequedad vaginal

    Los anticonceptivos, la menopausia, el embarazo o el postparto pueden conllevar problemas de sequedad vaginal. Si es tu caso y ya te has asegurado de que la sequedad no se debe a una infección vaginal, los lubricantes pueden ayudarte a mejorar considerablemente tus relaciones sexuales. Sin embargo, deberás elegir el adecuado ya que un lubricante mal elegido podría alterar aún más tu mucosa vaginal.

    Otro error habitual es utilizar el lubricante hidratante como tratamiento para la sequedad, lo que no mejorará tu problema a medio y largo plazo. Lo ideal es que elijas un lubricante hidratante y además trates tu problema de sequedad con algún producto específico que puedes encontrar en la farmacia.

    Embarazo y lubricantes femeninos

    Se puede usar lubricante durante el embarazo, pero debe ser el idóneo. No lo compres en un sex shop, acude a tu farmacia de confianza y compra un lubricante femenino que especifique que es apto para mujeres embarazadas.

    Lubricantes caseros no adecuados

    Mucho cuidado con los lubricantes caseros, pues pueden potenciar una infección e incluso causarla. La vaselina, la glicerina y los aceites vegetales o de cualquier tipo no son lubricantes adecuados, pueden destruir tu flora vaginal y favorecer la proliferación de bacterias.

    Hay algo de controversia sobre el aceite de coco, ya que tiene propiedades antifúngicas. Si decides usarlo como lubricante te recomendamos que sea sólo de manera externa (en los labios, clítoris…) y que uses aceite de coco prensado en frío 100% orgánico (sin ningún tipo de aditivo).

    Si te gusta lo natural, en el mercado puedes encontrar muchas marcas de lubricantes naturales, ecológicos e incluso veganos cuyas fórmulas están testadas dermatológicamente, por lo que son seguras.

    Utilizar una crema normal como lubricante

    Olvídalo, no lo hagas. Al igual que los aceites y los productos caseros, una crema te puede irritar, secar, provocar una infección y romper el preservativo. Desecha completamente esta idea.

    La saliva como lubricante

    Además de ser bastante poco efectiva (sólo humedece y se seca al momento), es un gran error usar saliva como lubricante, ya que aumenta el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual (ETS) y otro tipo de infecciones.

    Usar lubricante con las manos sucias

    Tanto si vas a masturbar a tu pareja como si vas a usar un lubricante sobre sus genitales es importante la higiene. Si tus manos no están bien lavadas te arriesgas a generar un cultivo de bacterias en vuestras zonas íntimas que pueden derivar en una infección. El lubricante, además, puede extender la infección en el interior.